sábado, mayo 12, 2012

493 - El hombre de nieve.

Preocupado por su peso, esperaba con ansías la primavera para perder todo el sobrepeso. A medida que el tiempo pasaba y la temperatura aumentaba, el hombre de nieve se ponía más y más feliz al verse más y más delgado; pero no fue hasta el último día de invierno que se dio cuenta de que su obsesión con bajar de pesó lo había matado.

Los únicos restos que quedaron del hombre de nieve fueron su sombrero de copa, cinco botones, dos ramas  y una zanahoria podrida que ahora alimentaba a las moscas.

Fin.

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