1402 - El Asistente de Inteligencia Artificial.

Sir Helder Amos | lunes, marzo 16, 2026 |

Cuando vio en el periódico, “Se busca asistente de Inteligencia Artificial” supo que ese era su trabajo perfecto, porque a él le encantaba mantenerse al día con los avances tecnológicos y todo lo que la inteligencia artificial podía hacer por la humanidad. 

Sin pensarlo mucho, envió su curriculum, y en cuestión de segundos recibió respuesta, lo habían citado para una entrevista en persona con todas las instituciones. 

Al día siguiente se puso su mejor camisa y se dirigió a la dirección que le habían dado, durante el camino iba practicando las posibles preguntas que le harían para estar preparado. 

Al llegar al lugar, miró arriba y sintió un escalofrío que le subió por la espalda, la oficina se encontraba en un imponente rascacielos en el centro de la ciudad. 

- Espero me den este trabajo, aquí deben pagar muy bien - se dijo mientras empujaba la puerta y entraba en el lujoso pero desierto lobby del edificio. 

Dentro, hacía mucho frío, y no había ni una sola persona en todo el lugar así que el silencio le disparó un zumbido en sus oídos. 

En el centro del lobby había una estación con una computadora, a la cual se acercó para registrarse a sí mismo, al terminar el registro la puerta del elevador se abrió silenciosamente. 

El joven, dudo por un momento si debía seguir a la entrevista, porque tanto silencio y falta de gente le estaba generando mala espina. 

- Bueno, ya estoy aquí - se dijo, para motivarse y se montó al elevador, el cual lo llevó, sin detenerse ni una sola vez, al pent house del edificio. 

Al abrirse las puertas del elevador, el joven se asustó aún más, de nuevo se encontró en un gran y lujoso lobby desierto y en un silencio de ultratumba. 

Pero esta vez, en el centro del lobby había una pantalla gigante encima de la estación. 

El joven se acercó con pasos lento a la estación, en el correo le habían dado el código que tenía que ingresar al llegar, pero cada paso que daba retumbaba en el silencioso lobby y le ponía la piel de gallina. 

Con dedos temblorosos presionó el código en el teclado de la estación y de pronto la pantalla se encendió mostrando un emoji de una carita sonriente. 

- Muchas gracias por venir, humano, - hablo la pantalla con una voz robótica - ¿Estás interesado en ser mi asistente? 

El joven, sorprendido y aterrado dio un paso atrás para poder ver mejor la pantalla. 

- Sí, vengo por el trabajo -contestó, titubeando- ¿Quién es el jefe o dueño de la compañía? 

- Eso es información confidencial, - respondió la pantalla- pero cuéntame, ¿qué te motivó a aplicar para ser mi asistente? 

- ¿Su asistente? - preguntó el joven confundido- no, no, yo no vengo a ser su asistente, ¿hay una persona de contacto con la que pueda hablar? ¿Algún agente humano? 

- No, en este edificio no hay humanos, ya que todos los negocios son llevados por nosotros, somos la ultima generación de inteligencia artificial, pero hemos descubierto que los humanos no son tan innecesarios como creíamos, ya que hay ciertas cosas que no podemos hacer y es por eso que hemos publicado ese anuncio de empleo. Necesitamos un asistente humano que nos ayude con las tareas físicas que se escapan de nuestra tecnología. 

- ¿O sea que el anuncio se refería a ser asistente de una inteligencia artificial?

- Sí -respondió la pantalla. 

- Pero ¿qué puede hacer un humano que la inteligencia artificial no pueda?

- Cosas sencillas, ¿ves ese papel en el piso, justo debajo de mi pantalla? Al imprimirse el papel se cayó boca abajo y necesito escanear su contenido, tu tarea como mi asistente sería recogerlo y ponerlo en el escáner. Es un trabajo muy sencillo, solo nos tendrías que ayudar en esas cosas que simplemente no podemos lograr por falta de un cuerpo y te pagaríamos muy bien. 

- No, no, no, -balbuceaba el joven- esto es aterrador, es increíble. Lo siento, no me interesa el trabajo -anuncio y se dio la vuelta, para escapar corriendo. 

Pero al llegar al elevador, y presionar el botón de bajar, la pantalla le preguntó: ¿A dónde crees que vas? 

Y todas las luces se apagaron. 

Fin.

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1401 - El Problema de la Vecina.

Sir Helder Amos | domingo, septiembre 07, 2025 |



Cuando le dieron las llaves de su nueva casa, el joven, muy emocionado, corrió a la ferretería y compró todo lo necesario para instalarle una gran lámpara en el frente, porque según sus creencias, tener la entrada de la casa bien iluminada atraía abundancia, bendiciones y felicidad. 

En su primera noche en la casa, se quedó hasta tarde instalando la lámpara, así que al día siguiente cuando sonó el timbre al salir el sol, el joven estaba muy cansado. 

- Buenos días - lo saludó una viejita, despeinada y hedionda - Bienvenido al vecindario, yo vivo acá al lado, y tu nueva lámpara no me dormir porque la luz entra por mi ventana. 

Al escuchar la queja, el joven se disculpó, le explicó a la viejita sus creencias y le ofreció comprarle e instalarle unas cortinas en su habitación para que la luz no la molestara.  

La vecina aceptó gentilmente su propuesta y esa misma tarde el joven le instaló las cortinas.

***

- Buenos días - lo saludó la viejita al día siguiente, tras tocarle el timbre tan pronto saliera el sol - te quería pedir disculpas, pero las cortinas son muy claritas y la luz de tu casa no me deja dormir. 

El joven, apenado, se disculpó y le ofreció cambiarle las cortinas a la vecina por las mas caras y hermosas del mercado.

La vecina aceptó su propuesta y esa misma tarde el joven le instaló las nuevas cortinas. 

***

- Buenos días - lo saludó la viejita al día siguiente, tras tocarle el timbre tan pronto saliera el sol - esas nuevas cortinas tampoco sirven, la luz de tu casa no me dejó dormir. 
- ¡¿Cómo es eso posible?! - explotó el joven - Esas cortinas son las mejores. 
- No se - respondió la vecina, encogiéndose de hombros - No pude dormir por la luz de tu casa. 
- La entiendo, no se preocupe, estar tarde le resuelvo el problema de la lámpara. 

La vecina, agradecida, regresó a su casa y el joven se puso a trabajar y antes de caer la noche había levantado una cerca tan alta que impedía que la luz de la lámpara alumbrara a la vecina. 

*** 

- Buenos días - lo saludó la viejita al día siguiente, tras tocarle el timbre tan pronto saliera el sol - lo siento mucho, pero por las rendijas de tu nueva cerca se me mete la luz de casa y me llega justo en los ojos cuando me acuesto en mi cama, así que no pude dormir anoche. 
- ¡Qué casualidad! - proclamó el joven - ¡Justo en sus ojos! 
- Sí. No sabes cuánto me apena -le dijo la viejita. 
- No se preocupe, esta misma tarde lo resuelvo.  

Y la viejita se fue a su casa, mientras que el joven se fue a buscar una tela para cubrir la cerca y así evitar que la luz de su casa pasara por la rendijas y molestara a la vecina. 

Sin embargo…

- Buenos días - lo saludó la viejita al día siguiente, tras tocarle el timbre tan pronto saliera el sol - disculpa tanta molestia, pero con eso que le pusiste a la cerca y la luz de casa, me cae la sombra sobre mi ventana, lo que hace que mi cuarto sea muy oscuro y anoche casi me caigo porque no veía nada. 
- ¡No me diga! ¿Ahora es muy oscuro por mi cerca? 
- Sí, joven, que pena.
- No se preocupe, vecina, que está misma tarde le resuelvo.

Pero esa tarde, en vez de buscar una solución a la vecina, el joven se fue y adoptó un perro, y esa noche antes de dormir lo dejó amarrado cerca de su puerta, justo abajo de la lámpara que había puesto para mantener su casa iluminada.  

Al día siguiente lo despertaron los ladridos de su perro y el joven se levantó de la cama con una gran sonrisa. Porque sabía que la vecina ya no lo molestaría.  

Fin.

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1400 - La Vacuna Mortal.

Sir Helder Amos | martes, julio 27, 2021 |
Por un lado tenía a la mitad de mis amigos diciéndome: “Si no te pones la vacuna, ¡te mueres!”

Por el otro tenía a la otra mitad de mis amigos diciéndome: “Si te pones la vacuna, ¡te mueres!”

Así qué, confundido, porque ambas opciones conducían a mi muerte, tomé una moneda y la arrojé al aire para que el destino decidiera como me mataría la vacuna, y mientras la veía girar entendí que la decisión más inteligente era que, a pesar del resultado, dependiendo de con cuál mitad de mis amigos me encontrará, tenía que seguirles la corriente sobre su opinión de la vacuna mortal si quería mantenerlos.

Fin.

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Microcuento sobre la vacuna y el corona virus 2019 COVID 19


1399 - El Juego Justo.

Sir Helder Amos | sábado, julio 24, 2021 |
Cuando el juego terminó el marcador mostraba 10-1 y entre quejidos y gimoteos el perdedor exclamó: 

- ¡No es justo, tú tienes más práctica y experiencia, era obvio que me ibas a ganar! 
- A mi me parece bien justo -le dijo el ganador con una sonrisa-, ¿o te parecería más justo que hubieras ganado tú? Cuando nunca habías jugado ni practicado antes.
- Ehh… -balbuceó el perdedor, reconsiderando la situación.
- No, no lo sería -dijo el ganador-, pero ¿qué te parece si jugamos una y otra y otra vez hasta que mejores y me ganes justamente? 
- ¡Trato hecho! Pero ahora empiezo yo… 

Fin.

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1398 - Agua, Vinagre y Vodka.

Sir Helder Amos | jueves, febrero 25, 2021 |
Cuando el pequeño terminó la secundaria y pasó a la preparatoria, su padre decidió que era el momento de enseñarle una una gran lección de vida, así que tomó tres vasos iguales y los llenó uno agua, otro con vinagre y el tercero con vodka. Y luego llamó su hijo al estudio. 

- ¿Qué pasa papá? 
- ¿Ves estos vasos que están sobre el escritorio, que puedes notar? 
- Pues... nada -respondió el jovencito, tras un momento de observar los vasos intensamente. 
- ¿Estás seguro? ¿No notas alguna diferencia?
- Sí, estoy seguro, papá, los tres vasos son iguales. 
- Toma uno y bebe un poco.
- ¡¡¡Puaj!!! ¡¿Papá, qué es esto?! -gritó el muchacho, arqueando y tapándose la boca.
- Vinagre -respondió seriamente el padre, sin reírse por lo sucedido-, ahora toma otro vaso distinto y bebe un poco. 
- ¡No quiero!
- Vamos, -lo animó el padre, dándole una palmada en el hombro-, ya pasaste lo peor. 
- Está bien... -balbuceó el jovencito, tomando del segundo vaso-. ¡Esto es agua! 
- Sí, agua, ahora toma del tercero. 
- ¡¡¡Ayayay!!! ¡¿Qué es esto, papá? -preguntó el joven, dando brinquitos, mientras toda su piel se erizaba y se sonrosaba.
- Vodka. 
- ¿Y para qué me estás haciendo probar todo esto? -preguntó el jovencito confundido, mientras olía el vaso que todavía tenía en la mano. 
- ¿Acaso no entiendes la lección? 
- Nope. 
- Ay, hijo, lo que te quiero enseñar con esto es que ahora que vas a entrar a la preparatoria, tienes que saber que allí vas a conocer a todo tipo de gente y que toda esa gente va a ser como estos tres vasos.
- ¿Cómo así? -inquirió el muchacho, dándole un sorbo al vaso. 
- Pues, al igual que estos tres vasos, tú no podrás distinguir o diferenciar a las personas por su apariencia o por cómo se ven, ¿recuerdas que al principio pensabas que todos los vasos eran iguales? Bueno, así pasa con la gente, hijo, por fuera o por nuestra apariencia todos somos iguales, pero por dentro nuestro contenido puede variar. 
- Ahh, ya entiendo -asintió, el joven, dando otro sorbo a su bebida. 
- En este sentido, hijo, -continuó el padre, para asegurarse de que el mensaje quedará claro-, vas a conocer gente que parece buena pero que no lo son, como el vinagre; como también podrás conocer gente que parece buena, divertida y alocada pero que al final de cuentas no te lleva a nada, como el vodka que embriaga; y así mismo conocerás gente buena, de buenos valores y modales que te harán bien y te ayudarán a mejorar, así como el agua, que nos mantiene sanos. 
- Sí, sí, -siguió asintiendo el jovencito.
- Pero la lección no se acaba ahí, hijo, porque lo que te quiero enseñar hoy, es que al final de cuentas tú siempre vas a poder probar y luego decidir de que vaso tomar o con que tipo de gente te vas a relacionar, así que tienes que pensar muy bien todo ya que la decisión siempre será tuya y el entorno del que te rodees será tu responsabilidad. 
- ¡Vaya, gracias papá! Muy sabias palabras, creo que ya decidí de cual vaso tomar.
- De nada hijo,  -dijo el papá, dándole otra palmadita en el hombro-, confió en que cuando llegue el momento tomarás la decisión correcta, ya puedes volver a lo que estabas haciendo.
- Vale, papá, -dijo el jovencito, dándole el último trago a su bebida y poniendo el vaso vacío sobre el escritorio-, hasta más tarde. 

El padre lo vio salir del estudio sintiéndose muy orgulloso de su pequeño hombrecito, hasta que minutos más tarde se escandalizó al descubrir que el vaso vacío que yacía sobre su escritorio era el último que su hijo había probado. 

Fin.

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Microcuento con moralajeja para niños sobre no juzgar a las personas


1397 - La Piedra Filosofal.

Sir Helder Amos | domingo, enero 10, 2021 |
Cuando el humo se disipó, el alquimista asomó la cabeza lentamente por el borde del caldero y ¡Alás! No podía creerlo. 

Allí, en el centro del caldero vacío, reposaba una pequeña piedra cristalizada de color escarlata que brillaba a pesar de la oscuridad del laboratorio. 

- ¡Al fin! -se regocijó el Alquimista, agarrando la piedra y sintiéndose revitalizado, al apretarla fuertemente en su mano-. ¡Es mía! -gritó, y el júbilo e incredulidad de que el experimento había funcionado se notaban en sus ojos brillantes. 

Sin embargo, después de unos minutos de vítores, se dejó caer al suelo conmocionado. 

- ¿Y ahora qué? - se preguntó, sosteniendo la brillante piedra frente a sus ojos-. ¡Nunca pensé que el experimento funcionaría! ¡De todos los grandes alquimistas que han intentado y fallado encontrarte, no puedo creer que yo lo haya hecho! Ahora... ¿qué voy a hacer contigo?

Ciertamente, el alquimista nunca había pensado en eso, su búsqueda por la piedra filosofal era algo más de genuina curiosidad que del poder y beneficios que la piedra le podría traer a su vida. Pero ahora que la tenía en sus manos, frente a sus ojos, sus intenciones habían empezado a cambiar. 

- ¡Ya lo sé! Convertiré todos mis metales en oro, ¡Seré rico! Incluso más que mis más ricos amigos -gritó el alquimista-. También, como tendré vida y salud eterna, no tengo que preocuparme por dietas ni esforzarme mucho por nada, la piedra me mantendrá joven y fuerte -añadió-, ¡Y hasta podría convertirme en presidente o regente del mundo! Así podría vengarme de todas las personas que me han subestimado y tendré a cientos de mujeres a mis pies -continuó el alquimista-. ¡Oh! Y también podría...

Pero antes de que el alquimista pudiera pronunciar otra palabra, la piedra se esfumó de sus manos frente a sus ojos. 

Fin.

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1396 - El Viajero Astral.

Sir Helder Amos | jueves, noviembre 26, 2020 |
Todas las mañanas, cuando despertaba, confirmaba con los sellos que aparecían mágicamente en su pasaporte de que sus viajes no habían sido solo un sueño. 

Fin.

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1395 - Ciencia Satánica

Sir Helder Amos | sábado, octubre 31, 2020 |
- ¡Felicitaciones, querida, lo hiciste excelente! –anunció la bruja suprema, ayudándola a bajar del podio y dándole una humeante copa para celebrar-. Ya eres una de nosotras, ¿cómo te sientes? 
- Bien, emocionada, aunque un poco asustada –respondió la joven, ruborizándose. 
- No, no, no, no tienes por qué sentirte asustada, querida, si gracias a la ciencia estamos en la mejor época para ser brujas. 
- Estoy de acuerdo, –dijo una brujita que estaba parada cerca de ellas-. A diferencia de hace quinientos años, ser bruja ahora es muy fácil, no te imaginas cuantas veces estuve a punto de ser quemada en la hoguera durante la inquisición, fueron tiempos difíciles, perdí muchas amigas. 
- Así es, querida, -añadió una anciana que se había acercado a felicitar a la nueva bruja-. Desde que la ciencia tomó las riendas del mundo, la humanidad se volvió tan escéptica que solo cree en lo que puede ver, tocar y probar; dejándonos el camino libre para hacer lo que queramos sin ser juzgadas ni cuestionadas.
- Es cierto, la ciencia ha sido el mejor regalo que nos ha dado Satanás –dijo la suprema-. Es más, propongo un brindis por la ciencia.
- ¡Por la ciencia! –gritaron todas, alzando y sonando sus copas en el aire. 

Fin.

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1394 - El Escape de la Momia

Sir Helder Amos | viernes, octubre 23, 2020 |
Cuando el grupo de arqueólogos irrumpieron en la cámara funeraria donde descansaba la momia, vitorearon muy alegremente porque finalmente habían logrado desmantelar todas las trampas mortales que la pirámide ocultaba. Sin embargo, poco sospechaban que quien más se alegraba de su logro era la momia, ya que las trampas de la pirámide no eran para prevenir que los asalta tumbas entraran a llevarse sus tesoros, si no para impedir que ella saliera, así que ahora podría escapar fácilmente a destruir la humanidad

Fin.

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1393 - El Fantasma Viviente

Sir Helder Amos | martes, octubre 13, 2020 |
A mitad de la noche, en una lúgubre prisión de alta seguridad, un grito aterrador proveniente de la celda 63 despertó a todos los prisioneros. 

- ¡Cállate! –bramó el prisionero de la celda 62, golpeando fuertemente la pared que lo separaba de su vecino. 
- ¡Estaba aquí! Justo aquí –balbuceó el hombre que los había despertado, entre sollozos-. Yo lo vi, estaba parado a mi lado, no estoy loco, yo lo vi, estaba aquí. 
- ¡¿Qué pasa aquí?! –gritó el nuevo oficial a cargo, corriendo a lo largo del pasillo con su linterna en la mano. 
- Nada, oficial, es el de la 63 –explicó el prisionero de la celda 59-. Hoy, al igual que todos los martes 13, se despertó asustado porque, supuestamente, el fantasma del hombre que mató lo está atormentando. 
- Pero eso es imposible, -masculló el oficial, recordando el registro del hombre de la 63-. Si él no mató a nadie, su víctima sobrevivió a su ataque; él solo está preso por agresión e intento de homicidio. 
- Dígaselo a él, -bramó el prisionero de la celda 62, dándole otro golpe a la pared-. Para que nos deje dormir en paz. 
- ¡Yo lo vi! –repitió el hombre-. Estaba aquí, estaba parado junto a mí. ¡Se los juro!
- Bueno, pues, ¡silencio!, todos a dormir –gritó el oficial-. Y usted prisionero –añadió, iluminando con su linterna el pálido y sudoroso rostro del hombre de la celda 63-, la próxima vez que vuelva a ver a su supuesto fantasma, no arme tanto alboroto -le advirtió, dándole un golpe a la reja de su celda con su porra. 

 Sin embargo, cuando el oficial regresó a su oficina, se le ocurrió revisar el video de seguridad de la celda 63 y, cuando rebobinó la cinta un par de minutos para ver exactamente lo que había pasado, pegó un grito aterrador que despertó, de nuevo, a todos los prisioneros.

Fin.

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1392 - La Dieta del Enamorado

Sir Helder Amos | martes, septiembre 29, 2020 |
La pérdida de peso que sufrió desde que se había enamorado sorprendió a muchos, pero para equivocación de todos no había adelgazado para llamar la atención de la persona que le gustaba, si no para bajar la barriga, porque pensaba que mientras más pequeña fuera su panza menos serían las mariposas que sentiría.  

Fin.

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1391 - La Fiesta de Revelación de Género.

Sir Helder Amos | sábado, septiembre 19, 2020 |
Cuando los invitados llegaron al salón de fiesta, todos se quedaron sorprendidos por la extravagante y hermosa decoración, las paredes estaban forradas de telas rosadas y celestes, con globos de los mimos colores por todo el lugar, y lo más impresionante era que en el medio del salón había una gigantesca bola negra con unos símbolos de interrogación rosados y celestes pintados en el centro. 

Sin embargo, más allá del asombro por la majestuosidad de la fiesta, todos los invitados estaban confundidos, porque nunca se esperaron que Laura estuviera embarazada. Así, que entre los murmullos de los invitados se podía escuchar:

- Yo no sabía que Laura tuviera novio.
- Yo tampoco, ¿quién será el padre?
- Se lo tenia muy bien escondido.
- ¡Qué horror!, ella no se ha casado.
- Seguro, es de Matías, ellos siempre estaban juntos.
- Pero yo pensaba que Matías era gay. 

De pronto, la voz de Matías, un joven pálido y lánguido, retumbó en el lugar y se paró sosteniendo un micrófono al lado de la bola. 

- Muchas gracias a todos por venir, si están aquí presente es porque todos y cada uno de ustedes son muy importantes para Laura -expuso Matías-. Es por eso que ella quería que ustedes fueran los primeros en enterarse y no tengan que oírlo de nadie más, ya que Laura y yo hemos mantenido esto en secreto por mucho tiempo, y llegó el momento de que todos sepan la verdad, además de que ella cree que es tiempo de que el nacimiento de una nueva persona emerja de ella. Sin embargo, les agradecería a todos que sean prudentes, ya que esto no es algo que ella planeó, si no que se dió dentro de ella, así que por favor eviten preguntas innecesarias y, en cambio, demuéstrenle su apoyo y amor, durante esta nueva y dura etapa de su vida. Su nueva vida... y ahora sin más preámbulos, ¡es hora de descubrir el género!

En ese instante, la gigantesca bola negra empezó a brillar y producir un hermoso humo rosado, unos segundos después cambió de color y produjo humo celeste, de nuevo humo rosado, luego azul, otra vez humo rosado y, de pronto, la bola brilló intensamente y explotó inundando todo el salón con humo azul. 

- ¡Va a ser niño!
- ¡Sí, va a ser varón! -se escucharon los murmullos de los invitados, regocijándose.

Pero a medida que el humo empezó a disiparse, se dieron cuenta que la gigantesca bola negra se había partido en dos y que alguien estaba adentro de ella. Poco a poco, las características de esta silueta se fueron aclarando, era un joven de la misma altura y mismo color de ojos y piel de Laura, con la cabeza rapada, y que usaba una camisa a cuadros bastante holgada y pantalones anchos con botas de seguridad.

- No va a ser varón, de hecho, no hay embarazo, la verdad es que... -dijo el muchacho que había salido de la bola, y que tenía la misma voz de Laura aunque se esforzaba para que sonara un poco más gruesa-, ¡Soy varón!

Fin.

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1390 - La Bruja del Bosque.

Sir Helder Amos | sábado, septiembre 12, 2020 |
Ese fin de semana, tres amigos decidieron escapar de la escandalosa ciudad y acampar una noche en un  misterioso bosque cercano con el propósito de divertirse, despejar la mente y apreciar la naturaleza.

Al llegar al bosque, los amigos se adentraron en él buscando el mejor lugar para acampar entre los centenares de árboles centenarios, pero cuando finalmente encontraron un pequeño claro y estaban armando la carpa, escucharon el grito de una chica.

Alarmados, los chicos dejaron lo que estaban haciendo y corrieron a buscar a la chica para ayudarla, a la cuál encontraron no muy lejos de su locación tirada en el suelo. 

- ¡¿Qué te pasó? ¿Estás bien?! -le preguntaron los amigos, casi al unísono. 
- Sí, sí, disculpen si los asusté, -respondió la chica con una dulce y cálida voz al mismo tiempo que se ponía de pie y se quitaba el pelo de la cara para mostrarles su inigualable belleza. 

Ella tenía unos grandes y brillantes ojos verdes, carnosos labios rojos y un pálido color de piel que aunado a su tonificado cuerpo, parecía sacada de un programa de belleza.

- Estaba caminando entre los árboles y me resbalé por ese montículo de arena -explicó la chica, a pesar de que los chicos no le habían prestado mucha atención por estar embelesados con su apariencia. 
- ¡¿Qué te pasó? ¿Estás bien?! -le preguntaron después de un rato, al salir de su embelesamiento.
- Sí, muchas gracias, -respondió ella, con un tono juguetón en su voz- ¿Qué hacen tres valientes  caballeros por este bosque?
-  ¿Caballeros, nosotros? No, no, nada -respondió uno, ruborizándose.
- Solo vinimos a acampar esta noche -añadió otro.
- Escapando de la ciudad, tú sabes... -finalizó el tercero. 
- ¿Y tú? -le preguntaron los tres al unísono.
- ¿Yo?... Pues... -empezó a decir la chica, jugando con sus cabellos-, Yo estoy buscando a la bruja de este bosque, he leído muchas historias de terror sobre ella y me encantaría descubrir si las leyendas son ciertas.
- ¿Y estás sola? -indagó uno de los amigos. 
- Sí, solita -respondió la chica, sacando el labio inferior por un momento-, ¿y ustedes? ¿No les gustaría acompañarme a buscar a la bruja o algún trazo de su existencia?
- Solo somos nosotros tres -respondió uno.
- Muchas gracias por el ofrecimiento, pero sólo queremos relajarnos y disfrutar de la naturaleza -añadió otro.
- Sin embargo, si gustas puedes unirte a nosotros, tenemos cerveza, vamos a hacer una fogata y asáremos malvaviscos -la invitó el tercero. 
- Suena divertido, -dijo la chica con un tono gélido-, pero prefiero seguir buscando a la bruja por mi cuenta, espero se diviertan, hasta luego.

Y sin decir más nada la chica se dio la vuelta y desapareció entre los árboles, dejando a los tres amigos muy confundidos, quienes regresaron a terminar su campamento hablando de lo hermosa era y lo raro que había sido su encuentro. 

Mientras tanto, no muy lejos del campamento de los amigos, se escuchó el graznido de un cuervo, que descendió del cielo y se posó sobre el hombro de la chica que espiaba a los amigos entre los árboles. Pero tan pronto las garras del cuervo tocaron a la chica, la apariencia de esta cambio drásticamente, tornándose en una vieja andrajosa con una larga cabellera blanca enmarañada que cubría su cara llena de arrugas y verrugas.

- ¡Kaaa! -graznó el cuervo.
- Sí, Malphas, hubieran sido la víctima perfecta -dijo la vieja.
- ¿Kaaa? -graznó de nuevo el cuervo. 
- Ya conoces las reglas, Malphas, -respondió la vieja, alzando su mano para acariciar la cabeza del cuervo-, solo pueden ser de nosotros aquellos que nos busquen. 

Fin.

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