domingo, febrero 07, 2016

951 - Ausencia paterna.

Cuando presentó a su nuevo novio a la familia, su padre se paró de la mesa, se acercó a él, le extendió la mano y, muy calurosamente, le dijo:

- Déjame adivinar... Te llamas José.
- Sí, señor. ¿Cómo lo sabe?
- Casualmente todos los novios de mi hija se llaman José.
- ¿En serio? -le preguntó el novio a su novia.
- Sí -asintió la chica con un ligero movimiento de cabeza, mientras se ruborizaba y bajaba la mirada.
- Qué curioso... -exclamó el chico, pensativo-. ¿Y usted, señor? ¿Cómo se llama?
- José -respondió, el hombre, con una gran sonrisa.

Fin.

viernes, febrero 05, 2016

950 - ¡Solo hasta la muerte!

Justo antes de su muerte, le susurró a su esposa en el oído: "Te amo. Este no es más que un hasta luego. Te espero en el cielo, donde podremos estar juntos por siempre."

Sin embargo, su mujer, tan pronto lo hubo enterrado, se convirtió en la mujer más pecaminosa con el único propósito de ganarse un lugar en el infierno; porque, según ella, el acuerdo, al que habían llegado cuando se casaron, era hasta que la muerte los separara. 

Fin.

martes, febrero 02, 2016

949 - Las estatuas de hielo de debajo del puente.

Todos las mañanas, camino a la escuela, madre e hija pasaban por debajo de un puente donde vivían alrededor de cinco personas que no tenían hogar y, todos los días, la niña le pedía a su mamá un poco de cambio para darles a esas pobres personas que no tenían ni un centavo para comer.

Un mañana, después de una noche terriblemente fría, cuando la mamá y la hija pasaron por debajo del puente, una se quedó horrorizada, mientras que la otra se quedó encantada al ver cuatro majestuosas y realistas estatuas de hielo con forma de humanos en diferentes poses.

- ¡Wow! ¡Qué bellas, mamá! ¿Qué son? -chilló la niña.

- ¡No las toques! -gritó la mamá, al ver que su hija se acercaba a una de ellas para detallarlas mejor-. ¡No las toques! ¡Ven, dame la mano! No te acerques mucho.

- ¡Ay, mamá! ¡Me haces daño! ¡Suéltame! Quiero ver mejor esas figuras, ¿Qué son?

- No son nada. Nada -sentenció la mamá-. Solo son unas estatuas de hielo; parte de una nueva obra de arte en la ciudad.

- ¡Aaah! ¿Y... Mamá?  ¿Sabes qué se hicieron las personas sin hogar que solían vivir aquí?

- Los desalojaron -respondió, sagazmente, su madre-. Los desalojaron para poner esta nueva, majestuosa y realista obra de arte.

- Ah, qué bueno, yo pensé... -dijo la niña, perspicazmente.

- ¿Qué pensaste, querida? -preguntó la mamá, aterrada.

- No, nada. Nada -chilló la niña, negando con su cabeza-. Olvídalo, es una locura. Mejor nos apuramos, mamá, porque si no, llegaré tarde a la escuela.

Fin. 

lunes, febrero 01, 2016

948 - El último deseo del artista.

Justo antes de morir, el joven artista, quien en vida había hecho lo posible e imposible para volverse famoso, le susurró a su padre al oído, desde su lecho de muerte:

- ¡Quémalo! ¡Quémalo todo! ¡Qué no quede nada! Mis escritos, mis pinturas, mis fotos, quémalo todo. Si no me valoraron en vida, no permitas que me sobrevaloren después de muerto.

Fin.

sábado, enero 30, 2016

947 - Comparte una Coca Cola con...

Cuando vio la nueva campaña de la Coca Cola, pensó que era la excusa perfecta para poder acercarse a la chica que le gustaba, así que empezó a buscar, cómo loco, una botella de Coca Cola que trajera el nombre de ella en su etiqueta.

Después de pasar semanas buscando, finalmente, encontró, en una gasolinera en las afueras de la ciudad, una botella con el nombre de la chica y, tras comprarla, se fue corriendo al parque donde ella siempre estaba con sus amigas.

Tan pronto llegó  al parque, su corazón empezó a latir muy rápidamente hasta que la vio y sintió que su corazón y todo su cuerpo se paralizaba al instante. Pero, luego de unos segundos, se llenó de valor y, afrontando sus nervios, se acercó a ella, muy tímidamente:

- ¡Ho-ho-hola! -titubeó-. Por casualidad vi esta Coca Cola con tu nombre en el súper y la compré pensando en ti -dijo, extendiendo su temblorosa mano para darle la botella a la chica.

La chica, sorprendida, se le quedó viendo un momento y, tras examinarlo de arriba a abajo con la mirada, le contestó con un chillido:

- ¡Ay! ¡Gracias! ¡Qué lindo! Pero, sorry,  yo solo tomo Pepsi ¡Bye!

Dejándolo con el corazón roto y el brazo extendido, mientras sus amigas se reían ruidosamente.

Fin.

jueves, enero 28, 2016

946 - Un amor imposible

Sir Helder Amos | 0:32 | |
- ¿Qué me ves? - le preguntó, bruscamente, su mejor amigo hetero cuando se quedó, inconscientemente, mirándolo, embelesado.
- ¡Oh, no, no, nada! - respondió, bajando la mirada al piso y ruborizándose. 

Fin. 

lunes, enero 25, 2016

945 - El Tsunami.

"Soy agua" pensó, respirando profundamente mientras trataba de calmar sus inestables emociones. "Soy agua clara, pura y cristalina." 

"Soy el mar, soy el mar que arropa las playas con sus calmadas olas." continuó.

"Soy el rio, soy el rio que sigue su cauce libre y calmadamente sin detenerse." 

"Soy el océano... Soy el océano...  Soy el océano que..." pensó, perdiendo la batalla "Soy el océano que destruye todo a su paso con un gran y devastador tsunami." 

Fin.

miércoles, enero 20, 2016

943 - Pieles de animales.

Cuando el diseñador de modas anunció que había utilizado pieles de animales en su última colección, todos en el público aplaudieron, emocionados; pero cuando los modelos empezaron a desfilar sus vestimentas hechas con piel humana, provenientes de los cazadores furtivos y otros diseñadores que utilizaban pieles de animales en sus colecciones, los aplausos del público se transformaron en gritos de horror y asco.

Fin.

martes, enero 19, 2016

942 - Parálisis de sueño.

Cuando el Diablo vio a uno de sus demonios regresar, cabizbajo, al infierno, le gritó enfurecido:

- ¡¿Qué haces aquí?!
- Lo-lo-lo siento mucho, milord, pero se despertó.
- ¡¿Quién se despertó?! -vociferó el diablo, lanzando fuego por la boca.
- El humano, milord -titubeó el demonio-. El humano se despertó justo antes de que pudiera poseerlo.
- ¡¡¡Idiota!!!
- Ya-ya-ya me había sentado en su pecho, amo, estaba listo para poseerlo pero...
- ¡No quiero oír explicaciones! -bramó el diablo, mientras sus llamas se tornaban azules-. ¡¡¡500 años de caldera hirviendo!!!
- Pero milord...
-¡¡¡Y 500 más de latigazos!!!

Fin.