jueves, octubre 13, 2011

286 - El corazón salvaje.

Había una vez una princesa que, para protegerse del sufrimiento del amor, escondió su corazón en el más recóndito rincón de la selva, donde éste creció como un salvaje que asesinaba y devoraba a cualquier caballero que intentara, por las buenas o por las malas, domarlo.

Hasta que un día, una damisela descuidada, que se había perdido en el bosque de regreso a casa, se encontró con el corazón salvaje de la princesa y, con todo el cariño, amor y delicadeza que solo una mujer le podría brindar, logró domarlo y, al regresar al pueblo, con el corazón bajo su dominio, la princesa se enamoró perdidamente de ella y pronto el pueblo fue dirigido por dos bellas e inteligentes reinas; sin embargo, cuando los pueblerinos escucharon la noticia, tomaron el castillo y quemaron en la hoguera a sus soberanas por razones que ellos no podían entender ni aceptar.

Fin.

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