Fin.
664 - De tal palo, tal astilla.
Sir Helder Amos | viernes, marzo 22, 2013 |
Eva veía al nuevo cura de la iglesía de la misma forma que su antepasada veía al árbol de manzanas en el Edén.
663 - El abogado diabólico.
Sir Helder Amos | miércoles, marzo 20, 2013 |
Había una vez un abogado que era tan bueno, que todos lo llamaban el abogado diabólico, porque siempre encontraba una solución a todos los casos que le presentaban.
"Es que tuve un buen maestro" Decía el abogado diabólico cada vez que ganaba un caso, recordando las sabias palabras de su gran maestro, quien le había enseñado como hacer para ganar todos los casos diciendo "Ganar un caso es como hacer que los deseos que los humanos piden al venderme sus almas les salgan al reves..."
"Es que tuve un buen maestro" Decía el abogado diabólico cada vez que ganaba un caso, recordando las sabias palabras de su gran maestro, quien le había enseñado como hacer para ganar todos los casos diciendo "Ganar un caso es como hacer que los deseos que los humanos piden al venderme sus almas les salgan al reves..."
Fin.
662 - Las primeras y últimas vacaciones de San Pedro.
Sir Helder Amos | lunes, marzo 18, 2013 |
Para que el pobre San Pedro pudiera disfrutar todas las vacaciones que tenía vencidas, el Diablo, muy bondadosamente le ofreció a Dios su preciado Cerberus para que tomara el puesto de Guardian de las Puertas del Cielo mientras San Pedro se iba de vacaciones; y durante ese tiempo, ningún alma entró al cielo, porque todas preferian irse al infierno al ver a tan temible perro custodiando la entrada al Paraíso.
Fin.
661 - Yo vi como mataron a Kitty Genovese.
Sir Helder Amos | miércoles, marzo 13, 2013 |
Cuando escuché sus gritos pidiendo ayuda, yo me encontraba leyendo mi libro favorito en frente de la chimenea; pero sin dudarlo un momento, me levanté y corrí hacía la ventana para ver lo que pasaba y lo que mis ojos presenciaron me dejarón sin palabras: Un hombre estaba apuñaleando a la chica.
Yo intenté gritar; pero mi boca no emitió sonido alguno. Yo intenté salir a ayudarla; pero mis piernas estaban congeladas y no me podía mover. Yo intenté agarrar el teléfono y llamar a la polícia; pero mi mente estaba en blanco y no recordaba el número de emergencia. Yo intenté ayudarla, de verdad lo intenté; pero los nervios y el miedo que sentí en el momento pudieron más que mis buenas intenciones.
Fin.
660 - Tan fácil como quitarle un dulce a un bebé.
Sir Helder Amos | domingo, marzo 10, 2013 |
Me acerqué sigilosamente a la carriola donde estaba el bebé comiendose una chupeta, estiré mi mano e intenté quitarsela; pero tan pronto dí el primer jalón, el bebé empezó a llorar y todos los que estaban presente se dieron cuenta de lo que estaba intentando hacer.
Yo, muy apenado, solté la chupeta, me puse de pié, me sacudí las manos y dije: "¿Qué? Yo sólo estaba probando una teoría" y me fui caminando lo más rápido que pude mientras era juzgado por todos los que habían presenciado mi fallido intento de un acto de fechoría.
Yo, muy apenado, solté la chupeta, me puse de pié, me sacudí las manos y dije: "¿Qué? Yo sólo estaba probando una teoría" y me fui caminando lo más rápido que pude mientras era juzgado por todos los que habían presenciado mi fallido intento de un acto de fechoría.
Fin.
659 - En Japón todo es al revés.
Sir Helder Amos | miércoles, marzo 06, 2013 |
Mientras estábamos de vacaciones en Japón:
- ¡Rápido, llama a una ambulancia!
- ¿Cómo? ¡Yo no sé, estoy llamando al 911 y no me cae la llamada! ¿Cuál es el número de emergencia de aquí?
- ¡Estamos en Japón, aquí todo es al revés!
- ¡¿Ah?! ¡¿Cómo que...
- ¡¡¡119, llama al 119!!!
- ¡Rápido, llama a una ambulancia!
- ¿Cómo? ¡Yo no sé, estoy llamando al 911 y no me cae la llamada! ¿Cuál es el número de emergencia de aquí?
- ¡Estamos en Japón, aquí todo es al revés!
- ¡¿Ah?! ¡¿Cómo que...
- ¡¡¡119, llama al 119!!!
Fin.
658 - Fiebre a 43° C
Sir Helder Amos | lunes, marzo 04, 2013 |
Abrí los ojos y ví el sol brillando fuertemente en el cielo, sediento y sudoroso, reuní la poca fuerza que me quedaba y logré ponerme de píe para seguir caminando por el amarillo y caliente desierto; después de dar un par de pasos vi a lo lejos un oasis, y emocionado, corrí hacía él con todas mis fuerzas; pero mientras mas corría, más se alejaba el oasis; era un espejismo y desanimado me deje caer en la caliente arena amarilla, ya no tenía fuerzas para seguir...
Cuando desperté, estaba en el hospital que se encontraba a dos cuadras de mi casa, con un suero conectado a la vena de mi brazo y un termometro metido en la boca.
Cuando desperté, estaba en el hospital que se encontraba a dos cuadras de mi casa, con un suero conectado a la vena de mi brazo y un termometro metido en la boca.
Fin.
657 - El mensaje en la botella.
Sir Helder Amos | miércoles, febrero 27, 2013 |
"A-Y-U-D-A!!!" Escribió el naufrago en un pedacito de papel, lo metió en una botella y lo lanzó muy esperanzado al mar.
"A-Y-U-D-A!!!" Leyó un marinero en un pedacito de papel que había encontrado en una botella mientras caminaba por la playa, luego miró con tristeza al inmenso mar y se dijo para sí mismo: "Esos naufragos nunca aprenderán."
"A-Y-U-D-A!!!" Leyó un marinero en un pedacito de papel que había encontrado en una botella mientras caminaba por la playa, luego miró con tristeza al inmenso mar y se dijo para sí mismo: "Esos naufragos nunca aprenderán."
Fin.
656 - El peinado mágico.
Sir Helder Amos | sábado, febrero 23, 2013 |
- ¿Cómo haces para que tu pelo te quede tan perfectamente alborotado? ¿Qué productos usas? - le pregunté a mi mejor amigo con curiosidad -¡Yo he intentado con todo, gel, cera, spray y nunca he logrado que me quede como a ti!
- ¡Jajajajaja! ¿En serio me estas preguntando esto?
- ¡Sí! ¿Cómo haces para que tu pelo te quede así?
- ¡Jajajajaja! ¡No lo sé, hombre! ¡Con magia!
- ¡Vamos! Cuéntame tu secreto, algo tienes que hacer o usar en tu pelo para que te quede así.
- ¡Jajajajaja! ¡Es enserio, con magia!
- Bueno, está bien, no me cuentes, pues.
- No, espera, mira...
Y lo que vi a continuación no me lo esperaba, mi amigo se peinó su perfectamente alborotado pelo con la mano, luego sacó de su bolsillo una perla dorada, se la llevo a los labios, susurró unas palabras que no entendí y luego extendió el brazo gritando: "¡Ven a mi!" E inmediatamente en el lugar donde estaba parado, apareció un círculo de luz brillante con un pentagrama dentro, luego una espesa ráfaga de aire envolvió a mi amigo por un par de segundos, y cuando esta se disipó, le dejó a mi amigo su pelo perfectamente alborotado.
- ¡Jajajajaja! ¿En serio me estas preguntando esto?
- ¡Sí! ¿Cómo haces para que tu pelo te quede así?
- ¡Jajajajaja! ¡No lo sé, hombre! ¡Con magia!
- ¡Vamos! Cuéntame tu secreto, algo tienes que hacer o usar en tu pelo para que te quede así.
- ¡Jajajajaja! ¡Es enserio, con magia!
- Bueno, está bien, no me cuentes, pues.
- No, espera, mira...
Y lo que vi a continuación no me lo esperaba, mi amigo se peinó su perfectamente alborotado pelo con la mano, luego sacó de su bolsillo una perla dorada, se la llevo a los labios, susurró unas palabras que no entendí y luego extendió el brazo gritando: "¡Ven a mi!" E inmediatamente en el lugar donde estaba parado, apareció un círculo de luz brillante con un pentagrama dentro, luego una espesa ráfaga de aire envolvió a mi amigo por un par de segundos, y cuando esta se disipó, le dejó a mi amigo su pelo perfectamente alborotado.
Fin.
655 - Timóteo - Personalidades Múltiples.
Sir Helder Amos | martes, febrero 19, 2013 |
- Te amo, Tim - le susurró su novia a su oído derecho.
- ¡¿Y a mí?!
- A ti también te amo, Teo - le susurró su novia a su oído izquierdo.
- ¡¿Y a mí?!
- A ti también te amo, Teo - le susurró su novia a su oído izquierdo.
Fin.
654 - En el cielo, todo es diversión.
Sir Helder Amos | jueves, febrero 14, 2013 |
En el medio del oceano un naufrago gritó al cielo:
- ¿POR QUÉ ME HACES ESTO, DIOS? ¿POR QUÉ? ¿QUÉ HICE PARA MERECER ESTO? YO SÉ QUE TU ESTÁS ALLÁ ARRIBA OBSERVÁNDOME Y PONIENDOME ESTA PRUEBA; PERO DIOS, POR FAVOR, AYUDAME, YA NO AGUANTO MÁS...
Mientras que en el cielo:
- ¡ROBA DOS CARTAS, NO DIJISTE UNO! - Le dijo Dios al diablo.
- ¿Cómo que, no? ¡Si, lo dije! ¡No me escuchaste!
- ¡No, no lo dijiste, roba dos cartas!
- Pero, pero...
- Pero nada, no trates de hacer trampa otra vez, roba dos cartas y sigamos jugando.
- ¿POR QUÉ ME HACES ESTO, DIOS? ¿POR QUÉ? ¿QUÉ HICE PARA MERECER ESTO? YO SÉ QUE TU ESTÁS ALLÁ ARRIBA OBSERVÁNDOME Y PONIENDOME ESTA PRUEBA; PERO DIOS, POR FAVOR, AYUDAME, YA NO AGUANTO MÁS...
Mientras que en el cielo:
- ¡ROBA DOS CARTAS, NO DIJISTE UNO! - Le dijo Dios al diablo.
- ¿Cómo que, no? ¡Si, lo dije! ¡No me escuchaste!
- ¡No, no lo dijiste, roba dos cartas!
- Pero, pero...
- Pero nada, no trates de hacer trampa otra vez, roba dos cartas y sigamos jugando.
Fin.
653 - Los celos es un extraño modificador de conducta.
Sir Helder Amos | miércoles, febrero 06, 2013 |
Si tu conocieras a mi esposa, pensarías, al igual que todo el mundo que la conoce, que es el ser más adorable y tierno del planeta, y que ella sería incapaz de matar a una mosca; y bueno, no me puedo quejar de que piensen eso de ella, porque mi esposa es realmente amable y cariñosa; hasta que me ve hablando con otra mujer, y ahí la cosa si se pone fea, muy fea, tan fea que hasta he perdido la cuenta de cuantos cadaveres hemos enterreado a escondidas en el patio de la casa.
Fin.
652 - La primera de la clase.
Sir Helder Amos | sábado, febrero 02, 2013 |
- ¿Por qué la mataste?
- Porque sabía mucho.
- ¿Sabía mucho, de qué?
- ¡De todo! ¡¿No has visto sus notas?!
- Porque sabía mucho.
- ¿Sabía mucho, de qué?
- ¡De todo! ¡¿No has visto sus notas?!
Fin.



