182 - La guerra de nunca acabar.



Entre Rayos y Arco-Iris, la eterna lucha entre el bien y el mal se sigue batallando en el reino de los cielos.

FIN.

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181 - Narciso.



Salía a trotar semi-desnudo y hacía que todas las chicas y algunos chicos se detuvieran en seco, deslumbrándolos con  sus abdominales y atemorizándolos con sus cálidos "Hola".

FIN.

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180 - Código de Barra.



En la sabana, los leones identifican cual es la mejor cebra para cenar, leyendo las especificaciones que estas tienen grabadas en su piel.

FIN.

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179 - Voulez-vous coucher avec moi ce soir?



Seguía repitiendo una puta desesperada a todos los hombres que caminaban bajo la Torre Eiffiel.

FIN.

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178 - Lenguaje extraño.



Y cuando hablan, no se les entiende nada más que:
- Blarghlargharghlagrh.

FIN.

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177 - Venganza drástica.



Al ver que no tenía escapatoria, Caperucita se comió la manzana envenenada que llevaba en su cesto, causando su muerte inmediata y cuando el lobo se la comió, él también murió envenenado.

FIN.

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176 - Eutanasia.



Tan enferma estaba su abuelita, que en el cesto que Caperucita le llevaba, en vez haber comidas y bebidas para que se mejorara, solo había una Manzana Envenenada.

FIN.

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175 - El sentido de la vida.



Estaba parado, desnudo, frente a un espejo, con un revolver en su mano apuntando a su cabeza, lagrimas de tristeza desbordaban sus ojos, pero a pesar de que quería acabar con su sufrimiento de una vez por todas, sus dedos no tenían la fuerza suficiente para apretar el gatillo, tenia el presentimiento de que había venido al mundo para cumplir una misión, no sabía cual, pero sabía que no era así como todo debería acabar.

FIN

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174 - El fantasma.



Se asustó al pasar frente al espejo, ¡había visto a un fantasma! y al darse la vuelta para escapar de esa casa embrujada, vio su cuerpo sin vida reposando sobre el sofá. 

FIN.

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173 - La propuesta.



Mirándola a los ojos, se arrodilló, se sacó las manos de sus bolsillos, las alzó en el aire y le dijo "Te Amo".
Ella volteó la mirada, buscó la llave que desencadenaría a su amor prohibido y la tiró en el estanque de los cocodrilos, sabía que si lo liberaba, más nunca volvería a ver a su esclavo y amante preferido.

FIN.

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172 - El Elefante Rosado.



Seguí al Elefante Rosado porque me llevaría a donde estaban los dulces, luego de tres días de caminar, llegamos a un claro donde habían puros elefantes de chocolate, de caramelo, de arequipe y de todos los sabores que uno pudiera imaginarse, y yo estaba tan hambriento que, literalmente, me comí a un Elefante.

FIN.

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171 - El respiradero irónico.



Casi asfixiada, la foca, decidió abrir un agujero en el hielo para poder respirar, pero al tomar la gran bocanada de aire que le salvaría la vida, un arpón atravesó su cabeza y se convirtió en la cena de un esquimal famélico.

FIN.

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170 - (Día del Padre)²



Me desperté temprano, hice el desayuno y se lo llevé a mis dos padres a la cama para celebrar su día. Qué afortunado era de tener, no uno, si no dos padres que me amaban y cuidaban de mi todos los días.

FIN.

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