749 - El comienzo del Apocalipsis Zombie

Sir Helder Amos | jueves, junio 05, 2014 |
Cuando el primer zombie despertó después de un par de meses de haber muerto y se percató que toda la carne de su cuerpo estaba fétida y llena de gusanos, tomó el teléfono e hizo una llamada:

- La morgue, ¿en qué podemos ayudarlo?
- Ho...la  cre...o que es...toy muer...to - dijo como pudo el zombie tratando de hablar lo más humano posible - ven...gan por mí.
- Ja-ja-ja Muy gracioso señor, nos encantan que nos hagan ese tipo de bromas, espero reviva pronto, adiós- le respondió el encargado de la morgue con tono sárcastico antes de cortarle la llámada brúscamente. 

Fin. 

748 - Acosadores: Una serie de casualidades mal intrepetadas.

Sir Helder Amos | domingo, junio 01, 2014 |
- ¡¿Aquí tambien?! Mira, mira, ese es el chico del que te hablé, me lo he encontrado en todas partes últimamente, creo me está persiguiendo, me esta empezando a asustar - le comentó a su amiga, mientras el chico, del que hablaba, le decía lo mismo a su amigo sobre ella.

Fin.

747 - Cargo de consciencia.

Sir Helder Amos | jueves, mayo 29, 2014 |
Todos los días pasaba horas y horas en el lavabo tratando de quitarse las manchas de sangre que le habían quedado en sus manos después de que asesino a su hermano hace un par de años; pero sin importar cuantas veces se las lavara, o cuanto jabón usara, las manchas de sangre nunca se le quitaban.

Fin

746 - Esquizofrenia

Sir Helder Amos | martes, mayo 20, 2014 |
Y solo porque ellos no pueden verlos, ni escucharlos, dicen que yo estoy loco.

Fin.

745 - La mariposa pretenciosa.

Sir Helder Amos | domingo, mayo 18, 2014 |
Tan pronto salió de su capullo, la mariposa pretenciosa olvidó todo su pasado detrás, y ahora, cuando las orugas curiosas se le acercan para preguntarle si duele mucho convertirse en una hermosa mariposa, ella las ignora porque no le gusta que la vean hablando con esas orugas gordas y feas.

Fin.

744 - La predicción de las flores.

Sir Helder Amos | miércoles, mayo 14, 2014 |
Mientras esperaba a que llegara el abogado con los papeles para firmar el divorcio, recordó el día en que su marido le propuso matrimonio, y que aquella misma mañana, antes de que él llegara con el anillo, ella había estado muy triste, porque había pasado varias horas en el jardin, recogiendo flores y arracándoles sus pétalos preguntándose si él la amaba, o no la amaba; y en todas las ocasiones, las flores siempre terminaban diciéndole que él no la amaba.

Fin

743 - Un día de verano tormentoso.

Sir Helder Amos | domingo, mayo 11, 2014 |
Decidido a divertirse en todos y cada uno de sus días de verano, el pequeño Tommy se sentó junto a la ventana y se divirtió toda la tarde haciendo carreras imaginarias con las gotas de lluvia que se estrellaban contra el vidrio y que luego resbalan hacía la repisa; sin dejar que la tormenta, en lo que debería haber sido un día soleado, arruinara uno de sus días de verano.

Fin.

742 - Las habichuelas mágicas.

Sir Helder Amos | viernes, mayo 09, 2014 |
Y tal como lo habían predecido sus padres, lo habían estafado, las habichuelas nunca germinaron.

Fin.

741 - La resurrección.

Sir Helder Amos | domingo, abril 20, 2014 |
Después de tenerlo tres días en el infierno, el diablo, Lucifer, decidió mandar a Jesús de vuelta con su padre al reino de los cielos, porque era un aburrido y un aguafiestas.

Fin

740 - El oso perezoso.

Sir Helder Amos | jueves, abril 17, 2014 |
Mientras todos los osos se metían dentro del río a cazar los salmones más grandes y gordos, el oso perezoso se sentaba a la orilla a esperar que un salmón despistado saltara fuera del río y le cayera cerca de sus patas para poder comérselo.

Los demás osos, al ver lo que lo hacía el oso perezoso, lo criticaban y le rugían cosas que solo entre osos entendían; pero el oso perezoso los ignoraba y seguía esperando en la orilla por un golpe de suerte. 

Al anochecer, todos los osos se iban felices y orgullosos a sus cuevas por los grandes y gordos salmones que habían cazado durante el día con mucho trabajo; y el oso perezoso, al igual que el resto de los osos, también regresaba a su cueva feliz y orgulloso por el par de salmones, pequeños y flacos, que habían saltado fuera del río y que habían saciado su hambre de manera fácil y sin mucho trabajo.

Fin.

739 - Dieta filosófica.

Sir Helder Amos | lunes, abril 07, 2014 |
Todas las noches, antes de dormir, pasaba horas y horas dando vueltas en la cama, pensando sobre la vida, su significado y su sentido; pero estos pensamientos lo deprimían mucho, porque siempre llegaba a la conclusión de que la vida no valía para nada porque, al final, todos vamos a morir.

Cansado de todo eso, decidió empezar una estricta dieta en la cual la última comida la hacía a las seis de la tarde, de tal manera que, por las noches, mientras pasaba sus acostumbradas horas dando vueltas en la cama, en vez de pensar sobre el significado de la vida, pensaba en lo que iba a desayunar al día siguiente y, desde entonces, fue muy feliz en su ignorancia y hambruna.

Fin.

738 - Repartición de bienes.

Sir Helder Amos | jueves, abril 03, 2014 |
Y cuando nos divorciamos se llevó la mitad del carro, de la casa, de mis cuentas bancarias y también se llevó la mitad de mi corazón.

Fin.

737 - La espera.

Sir Helder Amos | martes, abril 01, 2014 |
"Estoy aburrido, odio vivir, todo es tan monótono y predecible, nunca pasa nada interesante" pensó mientras estaba acostado en su sofá viendo el ventilador de techo girar.

Su teléfono celular repicó, un mensaje de texto: "Ven a mi ksa, bro, aki tngo montada la  fiesta del a#o!"

"¡Qué fastidio!" pensó y ni siquiera respondió.

Su teléfono celular volvió a repicar, esta vez, una llamada.

- ¿Aló? ¿Qué estás haciendo? ¡Vamos al cine que están pasando una película buenísima!

"¡Qué estupidez!" pensó y cortó la llamada sin nisiquiera decir una palabra.

"Estoy aburrido, odio vivir, todo es tan monótono y predecible, nunca pasa nada interesante" pensó mientras estaba acostado en su sofá viendo el ventilador de techo girar.

Fin.