miércoles, marzo 14, 2012

435 - Y se quedó esperando junto al teléfono.

- ¿Puedo confiar contigo?
- ¡Claro, que puedes confiar conmigo!
- ¡Vale! Dame tu número para llamarte.
- No, mejor dame tú el tuyo y yo te llamo cuando todo esté listo
- Okay, dejame anotartelo...
- No, no te preocupes, dimelo que yo me acuerdo, yo tengo muy buena memoria.

Fin.

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