- Debajo del sombrero de María se esconde un terrible Monstruo de siete ojos y dos cabezas - decían algunos pueblerinos.
- Debajo del sombrero de María no hay nada, ni pelo, porque ella usa su sombrero solo para esconder su prematura calvicie - decían aquellos más escepticos.
Pero la verdad era que debajo del sombrero de María si había algo escondido; pero no era un monstruo, ni mucho menos su calvicie prematura, si no un girasol que había nacido en la cabeza de María, porque cuando ella era pequeña se había tragado una semillita de girasol.
Fin.
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