jueves, febrero 23, 2017

1078 - El diente de oro.

Agarrando el brillante diente de oro con sus pequeñas manitas, el hada de los dientes no podía creer lo que veía y, creyendo que era su día de suerte, lo guardó en su pequeña bolsita.

Al día siguiente, cuando despertó de su larga siestecita, el anciano mellado descubrió horrorizado que, mientras dormía,  su único diente se había convertido en una pequeña monedita.

Fin.

Para mantenerte al día con todas las publicaciones, datos, e información pertinente a los microrrelatos, puedes seguir a 365 Microcuentos en:
Twitter: @365Microcuentos
Facebook: @365Microcuentos
Instagram:@365Microcuentos
Pinterest: @365Microcuentos




Comparte este Post:

No hay comentarios:

Publicar un comentario