jueves, agosto 08, 2013

695 - Manten la calma y ahógate.

Cuando el joven, que no sabía nadar, cayó en la parte más profunda de la piscina, no se desesperó, si no que en cambio,  recordó que en esos momentos uno tiene que mantener la calma, y así poco, poco se fué hundiendo y hundiendo,  hasta llegar al fondo de la piscina, donde no pudo aguantar más la respiración y murió ahogado.

Nadie se dio cuenta de que se había ahogado hasta que su cuerpo, frio e inerte, salió flotando a la superficie de la piscina.

Fin.

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