domingo, mayo 10, 2020

1376 - El Último Bombón.

Ese domingo, se paró más temprano de lo usual porque al fin había llegado su día. Así que tan pronto abrió los ojos corrió a su tocador y tras rebuscar por unos minutos en sus gavetas lo encontró.

El último bombón, de la caja de chocolates que había comprado hace años, antes de que la pandemia empezará, lucía tan delicado y apetitoso como siempre.

Con nerviosismo lo tomó en sus manos y miró el calendario, la última vez que se había comido uno de esos había sido en su cumpleaños, meses atrás, y de tan solo pensar que ese era el último de la caja le ponía los pelos de punta. Porque debido a la pandemia y el ataque alienígena, habían quedado confinados en sus casas viviendo de las provisiones básicas que el gobierno les daba, las cuáles nunca incluían bombones.

A pesar de que sus manos temblaban de la emoción, logró quitarle el envoltorio y apreció la belleza del chocolate por un momento, su color marrón oscuro le parecía inigualable. Luego se lo llevo a la nariz y lo olió, haciendo que su dulce y fuerte olor despertara aún más sus sentidos.

Sin embargo, se tomó un momento antes de llevárselo a la boca, porque quería estar segura de que estaba preparada para disfrutarlo y degustarlo al máximo, al no saber cuándo podría tener otro de esos.

Al sentirse lista, cerró los ojos y abrió la boca lentamente, pero mientras se llevaba el bombón a la boca...

- ¿Qué es eso, mami?

Su pequeño estaba parado en la puerta de la habitación mirándola lleno de curiosidad.

- ¡Ay! -gritó la mujer, pegando un brinco y casi soltando el bombón-. ¡Me asustaste, bebé! Esto es un chocolate, un dulce que comíamos y disfrutábamos hace mucho tiempo, incluso antes de que tú nacieras, -le explicó, mirando el bombón, luego a su hijo, luego al bombón de nuevo-. ¿Quieres probarlo? Es el último...

El pequeño asintió con la cabeza y corrió a donde estaba su madre, y arrancándole el bombón de la mano, muy egoístamente, se lo metió completo en su pequeña boquita en menos de un segundo.

Tan pronto lo saboreó, el rostro del niño se iluminó y con una gran sonrisa anunció:

- ¡Está delicioso! ¡Nunca había probado algo tan rico!
- Sí que lo es esta, -estuvo de acuerdo la madre, quien sintió el dulce sabor del chocolate en su boca a pesar de no haberlo probado.

Fin.

¡Feliz día de las madres 2020!

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1 comentario:

  1. Cuando le quita el envoltorio y lo huele me ha recordado a lo que hacen los expertos de vino en una cata.

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