688 - El fantasma.

Todos los días cuando salía de la casa, veía a una anciana sentada en la escalinata de la casa de enfrente, a la cual, yo y todos los de la cuadra saludaban con la mano desde lo lejos.

Un día en durante la cena, se me ocurrió comentarles a mis padres:

- ¿Ustedes se imaginan qué cuando la anciana del frente se muera, se aparezca sentada en la escalinata de su casa como si nada?
- ¿Cúal anciana, hijo?
- La anciana del frente, la que se sienta en la escalinata de su casa todos los días a ver pasar a la gente.
- Pero hijo, la casa del frente quedó abandonada desde que la anciana que vivía allí murió cuando tú tenías dos años.

Fin.

Comparte este Post: