lunes, septiembre 24, 2018

1257 - El Hilo de la Vida.

Sir Helder Amos | lunes, septiembre 24, 2018 |
Entre lágrimas y sonrisas, con el mismo hilo con el que acababa de terminar de coser el velo para el funeral de su marido, comenzó a tejer unas hermosas botitas para su primer nieto que venía en camino.

Fin.

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domingo, septiembre 23, 2018

Reto Literario: ¡Chismes!

Sir Helder Amos | domingo, septiembre 23, 2018 |

 Este fin de semana, el Reto Literario estuvo inspirado en los chismes, así que consistió en escribir un Microcuento en formato diálogo que comenzara con la frase: "- ¿Te enteraste?" y que terminara con: "- ¡Ja! ¡Lo sabía!", y estos fueron algunos de los microrrelatos participantes:







 Pueden leer todos los Microcuentos participantes en el Momento del Reto y, también, pueden participar con sus propios microrrelatos déjandolo un comentario a esta entrada para que no se queden por fuera.

viernes, septiembre 21, 2018

1256 - La Abuela Eterna

Sir Helder Amos | viernes, septiembre 21, 2018 |
Todos salieron reluctantes de la habitación del hospital cuando la abuela, al borde de la muerte, pidió quedarse a solas con su nieta preferida de 8 años.

Minutos más tarde, la niña salió con lágrimas en los ojos y una gran sonrisa e informó que la abuela había fallecido, su madre, desconsolada, la tomó en sus brazos, la abrazó fuertemente y le preguntó a la pequeña:

- ¿Qué te dijo la abuela?
- Este...  pues... -balbuceó la niña, mordiéndose el labio inferior y quedándose callada por un rato-. La abuela me dijo que sin importar lo que le pasara, ella siempre iba a estar conmigo -confesó la pequeña, sonriendo tímidamente-, que siempre iba a cuidarme, protegerme, guiarme y enseñarme como lo hizo en vida, que no tuviera miedo de hablarle, porque ella siempre me escucharía desde donde iba a estar y que siempre trataría de darme los mejores consejos si aprendía a escucharla en mi corazón.

Todos abrazaron a la niña y, llorando, empezaron a despedir a la abuela.

Esa noche, en casa, la niña aprovechó cuando todos se quedaron dormidos y se metió a escondidas en el cuarto de la abuela. Siguiendo las instrucciones que esta le había dado antes de morir, la pequeña usó todas sus fuerzas para levantar el pesado colchón de la cama. Y allí, escondido entre  las  tablas, encontró un pequeño visor que guindaba de un tablero que tenía todas las letras del alfabeto.

- ¡Aquí está! -celebró la niña, sacando el tablero y abrazándolo fuertemente, porque si la abuela no le había mentido, a través de ese peculiar tablero iba a poder seguir en contacto con ella.

Fin.

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miércoles, septiembre 19, 2018

1255 - La Fábula del Lobo y el Niño.

Sir Helder Amos | miércoles, septiembre 19, 2018 |
Después de que la mamá loba le dio a sus lobitos sus lamidos de buenas noches, estos le pidieron un cuento para poder dormir mejor, así que la mamá lobo empezó a contar:

Había una vez un lobo muy astuto que le gustaba cazar las ovejas de los humanos porque estas siempre eran  más gordas que las salvajes, así que cada vez que los humanos llevaban sus ovejas a pastorear en la colina, el lobo aprovechaba cuando las dejaban solas para comérselas.

Sin embargo, para resguardar a sus ovejas, los humanos empezaron a enviar a un niño con ellas con el fin de que les avisara cada vez que viera un lobo para que ellos pudieran ir a la colina y proteger a las ovejas antes de que el lobo se las comiera.

De tal manera, cada vez que el niño veía al lobo merodeando las ovejas, este corría al pueblo gritando: "¡Lobo! ¡Lobo!" y todos los humanos subían a la colina donde estaban las ovejas para intentar matar al lobo.

Pero, tras muchos intentos, de los cuales varios llevaron al lobo al borde de la muerte al casi ser capturado por los humanos, este inventó un plan para poder seguir comiéndose las ovejas.

La próxima vez que el niño llevó a las ovejas a pastorear, el lobo se paseó frente al pequeño, el cual salió corriendo y gritando: "¡Lobo! ¡Lobo!" pero el lobo, tan astuto como era, también salió corriendo, pero en dirección contraria, y se escondió en una colina cercana donde pudo escuchar cuando los humanos llegaron a donde estaban las ovejas y, al no ver a ningún lobo, regañaron al niño por haberles mentido.

Al día siguiente, el astuto lobo hizo lo mismo y, de nuevo, cuando los humanos llegaron a donde estaban las ovejas y no encontraron a ningún lobo, regañaron al pequeño, lo golpearon y lo amedrentaron porque creyeron que les había mentido nuevo.

Finalmente al tercer día, cuando el astuto lobo hizo su jugarreta de nuevo y el niño corrió al pueblo gritando: "¡Lobo! ¡Lobo!" nadie le creyó y nadie subió a la colina a proteger a las ovejas. Así que lobo hizo de las suyas y ese día se comió todo el rebaño sin ninguna preocupación de ser capturado.

Fin.

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lunes, septiembre 17, 2018

1254 - El Gran Perdedor.

Sir Helder Amos | lunes, septiembre 17, 2018 |
Dos ancianos, muy amigos desde que eran niños, estaban sentados en el jardín cuando uno de ellos empezó a reír a carcajadas:

B: ¿De qué te ríes?
A: Me acabo de acordar de aquella vez, cuando tenía 20,  que me inscribí en el Gran Maratón.
B: ¡Ah! ¡Ja, ja, ja! ¿Qué quedaste de último?
A: ¡Sí! Ni medalla por haber participado me dieron porque no terminé el recorrido.
B: ¿Y  te acuerdas de la vez que te participaste en un concurso de dibujo?
A: Ja, ja, ja, ¡¿cómo olvidarlo?! Si el jurado se quedó anonado con mis monigotes.
B: ¿Pero no olvides  la vez que participaste en una competencia de baile?
A: Ja, ja, ja, ¡oye! pero para no saber bailar, no puedes negarme que sorprendí a todos pasando la primera ronda.
B: Sí, es verdad, ja, ja, ja, todos nos quedamos impactados...
A: ¡Ay! Qué buenos tiempos aquellos...
B: Eras un loquito, como te gustaba perder y hacernos reír con todos esos concursos y competencias locas en la que te metías.
A: ¿Perder, dices? Pffff... Eso fue pura ganancia, porque si hubiera sido un joven recto y aburrido como tú no estaríamos riéndonos y no tuviéramos nada interesante de qué hablar o qué recordar en este momento.

Fin.

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domingo, septiembre 16, 2018

Reto Literario: No Ficción.

Sir Helder Amos | domingo, septiembre 16, 2018 |

El Reto Literario de este fin de semana consistió en escribir un Microcuento de No Ficción en menos de 15 palabras y estos fueron algunos de los microrrelatos participantes:










Pueden leer los más de cien microcuentos que me enviaron para este reto en el Momento de Twitter y si no les dio tiempo a participar por allá, los invito a que lo hagan por aquí y me dejen sus Microrrelatos en los comentarios para poder leerlos y darles mi opinión sobre ellos. 

viernes, septiembre 14, 2018

1253 - El Templo de las 9 Vidas.

Sir Helder Amos | viernes, septiembre 14, 2018 |
Miau” se escuchó, interrumpiendo la explicación del arqueólogo guía, y todo el mundo se quedó mirando a la viejita que llevaba un gran bolso.

- Señora, ¿trae un gato consigo? –le preguntó el guía.
- ¡Ay! –chilló la viejita, revisando su bolso-. Es mi pequeño Botas, ¡no sé cómo pudo haberse metido ahí dentro!
- Los gatos no están permitidos en el Templo, señora –habló firmemente el guía-. ¿O acaso no sabía que miles de gatos fueron lanzados dentro de aquel pozo debido a que la tribu que construyó este templo creía que al sacrificar a los pobres felinos tendrían una vida 9 veces más larga que la del resto del mundo?
- Discúlpeme, yo… -balbuceó la viejita, sonrojándose-. Yo no sabía, yo solo vine de paseo.
- Así que tengo que pedirle qué por favor se retire con su gato y la próxima vez que regrese lo haga sin invitados no deseados –le ordenó el guía, mirando minuciosamente a la viejita.
- Discúlpeme, no lo sabía –dijo la viejita, bajando la cabeza-. ¿Por dónde está la salida?
- Por allá –le señaló el guía, apuntando severamente con el dedo.

Pidiendo disculpas y haciendo una pequeña reverencia con la cabeza repetidamente, la viejita se encaminó a la salida, pero a lo que el guía continuó con su explicación, vio como la anciana giraba bruscamente sobre sus talones y empezaba a correr en dirección contraria a la salida.

- ¡Señora, espere! ¿A dónde va? –le gritó el guía, tratando de abrirse paso entre los turistas que lo rodeaban.
- ¡Idiotas! ¡JAJAJA! –gritó la viejita, sin detenerse hasta llegar al pozo de los sacrificios, donde sacó al pequeño Botas de su bolso y lo arrojó con todas sus fuerzas al fondo.

Miiiiaaaaauuuuuuuuuuu” se escuchó el maullido del gato desvanecerse a medida que caía en el oscuro y profundo pozo.

Fin.

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lunes, septiembre 10, 2018

1252 - De Oveja a Oveja.

Sir Helder Amos | lunes, septiembre 10, 2018 |
Cuando los caminos de la oveja blanca y la oveja negra se cruzaron, ambas se miraron con desprecio y envidia. Porque, mientras que a una le hubiera gustado ser libre y rebelde, la otra hubiera preferido ser normal y encajar perfectamente en la sociedad.

Fin.

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domingo, septiembre 09, 2018

Reto Literario: Pecado Original.

Sir Helder Amos | domingo, septiembre 09, 2018 |

El Reto Literario de este fin de semana consistió en un escribir un Microcuento inspirado en elementos del Pecado Original, como lo son: Mujer, Jardín, Conocimiento, Serpiente, Fruta  y Árbol; y estos fueron algunos de los Microrrelatos participantes:






Puedes leer todos los Microcuentos participantes en el Momento del Reto y también te invito a que te animes a participar y dejar tu Microrrelato en un comentario.

viernes, septiembre 07, 2018

1251 - El Pecado Original.

Sir Helder Amos | viernes, septiembre 07, 2018 |
- ¡Está bien! -cedió Eva, después de que la serpiente llevara un par de horas tentándola-. Tráela.

Entusiasmada, la serpiente trepó por el árbol del conocimiento y tomó el fruto más apetitoso que encontró y se lo ofreció a la mujer.

- ¡¿Así?! -se quejó Eva, tomando la fruta con asco-. ¿No lo vas a lavar, ni siquiera?

De tal forma la serpiente fue al río, lavó la fruta y regresó lo más rápido que pudo a donde estaba la primera mujer.

- ¡Ay! Pero a mí no me gustan los frutos con cáscara, ¿no podrías pelarla? -dijo, devolviéndole la fruta prohibida a la serpiente.

Tras un par de horas, pelando el fruto prohibido con los colmillos para  poder complacerla, la serpiente regresó a donde Eva estaba y la tentó con el fruto.

Eva tomó la fruta entre sus manos y se la llevó a la boca, pero justo antes de morderla...

- ¡Esta fruta es muy grande! ¡Cortámela en gajos porque así no me la puedo comer! -se quejó de nuevo.

Cansada  y fastidiada, la serpiente hizo lo que se le pidió, sin embargo, nuevamente...

- ¡No le quitaste las semillas... -empezó a objetar Eva, pero la serpiente, obstinada, le arrebató el fruto prohibido  de las manos a la mujer con su cola y lo tiró al piso del jardín enfurecida.

- ¿Sssabesss algo, mujer? -vociferó la serpiente-. Ya me cansssé y no voy a ssseguir tu juego. No te comasss nada -sentenció, dejando a Eva atónita mientras le daba la espalda y se alejaba de ella.

Un segundo más tarde, se escuchó un estruendo en los cielos.

Fin.

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miércoles, septiembre 05, 2018

1250 - Amor Interestelar.

Sir Helder Amos | miércoles, septiembre 05, 2018 |
Como si fuera un shuriken, la estrella de mar cruzó el océano a toda velocidad para seguir el rastro  de aquella hermosa estrella fugaz que había robado su corazón.

Fin.

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lunes, septiembre 03, 2018

Reto Literario: Personajes Históricos.

Sir Helder Amos | lunes, septiembre 03, 2018 |

El Reto Literario de este fin de semana fue inspirado en los grandes personajes históricos y ficticios que han cambiado al mundo, así que consistía en escribir un Microcuento utilizando a Cleopatra, Napoleón, Juana de Arco, al Rey Arturo y, para ponerle un poco de humor a la cosa, a mí, Sir Helder Amos.

Al igual que la semana pasada, la selección fue muy difícil porque me gustaron todos los cuentos, debido a que me divertí muchísimo viendo en las diferentes situaciones en las que me ponían junto a tan grandes personajes, y aquí tienen algunos:





Pueden leer todos los Microcuentos en el Momento del Reto y los invito a que se sumen si no pudieron participar por Twitter, me dejen sus cuentos en un comentario para poder leerlos.

viernes, agosto 31, 2018

1249 - El Milagro Médico.

Sir Helder Amos | viernes, agosto 31, 2018 |
Desde que su primer paciente llegó a la sala urgencias al borde de la muerte, el joven estudiante de medicina lo tomó bajo sus cuidados, a pesar de que los pronósticos indicaban que no se salvaría.

Dedicándole mucho tiempo y esperanza, el joven cuidó al paciente como si fuera de su familia, tanta era la dedicación que el joven tenía por su primer paciente que no se movió nunca de su lado y, cuando su situación empeoró y fue llevado a Cuidados Intensivos, el futuro médico no dormía por estar siempre pendiente de él, aplicándole sus medicinas a las horas exactas e informando de cualquier cambio en su salud a sus superiores, aunque todos les decían que lo diera por muerto.

Pero el joven no se desanimó, así que cuidó a su primer paciente por semanas y, cuando finalmente comenzó a mejorar, todos en el hospital lo felicitaron por el buen trabajo que había hecho, porque había sido gracias a sus cuidados que se había salvado.

De tal manera, cuando el paciente despertó tras su larga estancia en el hospital, el joven no pudo contener su emoción y, corriendo a su lado, le agarró las manos y se las besó, sintiéndose muy agradecido por haber salvado su primera vida.

Sin embargo, el paciente, al sentir los besos del futuro médico, le quitó sus manos con una expresión de asco y desprecio en su rostro y, rebuscándose en su pecho el crucifijo que llevaba colgado de su cuello, lo apretó fuertemente y gritó:

- ¡Gracias Dios por salvarme la vida! ¡Sin ti no estaría vivo!

Estupefacto, el joven estudiante se quedó mirándolo boquiabierto.

- ¿Y tú que me vez? -gruñó el paciente-. ¡Fuera de mi habitación! ¡Ve a llamar a un médico de verdad y avísale que ya desperté!

- Esta bien, señor, como usted diga -respondió el joven, dedicándole una mirada penetrante y, en su camino de salida, lo desconectó de todas las máquinas que lo mantenían vivo, encomendándolo a las manos de Dios para que el paciente tuviera algo de que agradecerle.

Fin.

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miércoles, agosto 29, 2018

1248 - La Resurrección de la Víbora.

Sir Helder Amos | miércoles, agosto 29, 2018 |
Después de que pasó toda su vida arrastrándose, envenenando, engañando y sonsacando a cualquiera que se cruzara en su camino cuando tenía apetito, no se sorprendió cuando despertó, al día siguiente de su muerte, convertida en serpiente mortífera.

Fin.

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domingo, agosto 26, 2018

1247 - La Consejera de Parejas.

Sir Helder Amos | domingo, agosto 26, 2018 |
Mientras veía a mis amigas salir del café, después de pasar unas largas horas hablando y dándoles consejos sobre sus actuales parejas, me quedé sorprendida por lo buen consejera que terminé siendo. Sin embargo, al mismo tiempo, me pregunté, con una ligera sonrisa en los labios, quién estaba más loca, si ellas por pedirme consejos de amor, o yo misma por dárselos a pesar de que tengo años estando soltera.

Fin.

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Reto Literario: Símil.

Sir Helder Amos | domingo, agosto 26, 2018 |

Para aquellos que no siguen a 365 Microcuentos en Twitter, todos los fines de semana organizo por allá un pequeño Reto Literario, que consiste un ejercicio de escritura creativa con el fin de promover la escritura entre mis  seguidores, este fin de semana el tema del Reto fue sobre el Símil o comparación, y aquí comparto con ustedes algunos de los más cómicos, ocurrentes y mejores ejemplos de Símil de los que participaron:









Y si te ha gustado el reto y eres lo suficientemente valiente y creativo para aceptarlo, puedes dejar tu Microcuento en los comentarios de esta entrada para que todos podamos leerlo y disfrutarlo.

viernes, agosto 24, 2018

1246 - La Vida en el Hotel.

Sir Helder Amos | viernes, agosto 24, 2018 |
Todos los día se levantaba muy temprano, incluso antes de que saliera el sol, para prepararle el desayuno a los huéspedes, luego se pasaba la mañana limpiando para que todo siempre estuviera impecable. Al medio día regresaba a la cocina para preparar el almuerzo y, después de lavar los trastes, dedicaba su tarde a lavar las sábanas, cambiarlas, y ordenar todas las habitaciones. De tal manera, al caer el sol, ya estaba de vuelta en la cocina para preparar la cena. Y, cuando ya terminaba de hacer todo, estaba tan cansada que lo único que quería era ir a la cama.

Sin embargo, todas las noches, antes de dormir, se regalaba cinco minutos, en los cuales se asomaba por la ventana de su cuarto, veía la luna y encendía un cigarrillo, el cual fumaba maldiciendo el maldito día en que decidió hacer un pacto con el diablo para vivir en un hotel.

Fin.

El Árbol, la nueva obra de teatro de Sir Helder Amos, autor de 365 Microcuentos, que te hará cuestionar tus creencias ya se encuentra disponible exclusivamente para Kindle.
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miércoles, agosto 22, 2018

1245 - La Cena de Hule.

Sir Helder Amos | miércoles, agosto 22, 2018 |
Mientras nadaba, hambriento, por la oscura alcantarilla, el cocodrilo divisó su cena a lo lejos: un pato bebé que flotaba sin su madre sobre las obscuras aguas.

Tornándose muy sigiloso, el cocodrilo se acercó a su presa por atrás sin alertarlo y luego, utilizando todas sus fuerzas, abrió su gigantesca boca y lo atacó, salpicando mucha agua y atrapando al pobre patito entre sus fauces, pero…

Cuak.

Chilló el patito cuando el cocodrilo lo mordió.

Cuak, cuak.

Volvió chillar, cuando intento tragarlo.

Cuak.

Chilló una vez más, antes de que el cocodrilo lo escupiera enfurecido, con lágrimas en los ojos, porque los humanos cada día hacían más reales esos patitos de hule.

Fin.

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lunes, agosto 20, 2018

1244 - El Maestro de los Elementos.

Sir Helder Amos | lunes, agosto 20, 2018 |
Después de  intentar conquistar el agua y casi ahogarse, trató de domar el fuego y salió quemado, de  igual manera pretendió controlar el  aire y terminó despelucado y, cuando quiso moldear la  tierra,  por poco quedó enterrado. De esta forma comprendió que la naturaleza era indomable,  y no fue hasta que aprendió a aceptar y a respetar a los elementos que se convirtió en el primer maestro.

Fin.

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lunes, agosto 13, 2018

1243 - La Guerra a la Hora de Dormir.

Sir Helder Amos | lunes, agosto 13, 2018 |
Durante la guerra,la única forma que tenía de conciliar el sueño era cerrando los ojos fuertemente, tapándose las orejas con las manos, e imaginándose que todos los disparos y estallidos que se escuchaban eran hermosos y coloridos fuegos artificiales que alumbraban el cielo nocturno, de igual manera, imaginaba que los desgarradores gritos que retumbaban por todo el lugar no eran de dolor ni desesperación, si no de júbilo y celebración porque la guerra había terminando, y así, solo así, podía dormirse con una ligera sonrisa en la cara, a pesar de no tener la certeza de despertar al día siguiente.


Fin.

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viernes, agosto 10, 2018

1242 - La Princesa de Estocolmo.

Sir Helder Amos | viernes, agosto 10, 2018 |
Desde que fue maldita a una vida encerrada en el castillo hasta que un príncipe la rescatase, la Princesa está siempre alerta desde el alfeizar de la ventana de la torre más alta para, que cada vez que se acerque un gallardo príncipe al castillo, poder gritar:

- ¡Ahí viene uno!

Con el fin de avisarle al feroz dragón, que tenía como guardián, para que este la prootegiera y nunca ser rescatada, porque ella amaba pasar sus días en su majestuoso castillo, leyendo en la gran biblioteca que le había construido su padre, cabalgando sus corceles por sus inmensos jardines  y dándose espléndidos banquetes en el imponente comedor de su amado hogar.

Fin.

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miércoles, agosto 08, 2018

1241 - La Llamada Perdida.

Sir Helder Amos | miércoles, agosto 08, 2018 |
La miró tan intensamente que parecía que sus ojos la estuvieran llamando a gritos. Sin embargo, tras un largo rato sin obtener respuesta, colgó y bajó la mirada desesperanzado, perdiéndose el momento en que ella, después de tanto dudarlo, lo miró con el rabillo del ojo contestando su llamado.

Fin.

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domingo, agosto 05, 2018

1240 - La Ley del Mar.

Sir Helder Amos | domingo, agosto 05, 2018 |
Durante la noche del quinto día de viaje, los dos polizones que dormían plácidamente entre las cajas de madera en el almacén del barco, se despertaron por el incesante chillido de las ratas que los acompañaban en su viaje.

- Mira, las ratas están inquietas -dijo uno al otro, dándole un codazo para que se despabilase.
- ¿Qué importa? -gruñó-. Sigamos durmiendo que todavía nos falta mucho viaje por delante.
- No, esto es importante, mira -dijo, dándole otro codazo y señalando como las ratas se estaban lanzando al mar por una de ventanitas redondas del navío.
- ¡¡Demonios!! -gritó el otro, despertándose por completo-. El barco se va a hundir, escapemos de aquí.

Los dos polizones recogieron sus cosas rápidamente pero, en medio de su tribulación ambos se quedaron petrificados al darse cuenta de que a diferencia de las ratas, ellos no podrían lanzarse por la pequeña ventana. Así que, después de mucho pensarlo y discutirlo, decidieron subir a la cubierta del barco y avisarle a la tripulación de lo que estaba pasando.

Sin embargo, cuando la tripulación descubrió a los polizones, no los dejaron pronunciar palabra y, entre golpes, patadas y hasta mordiscos, los metieron en un bote y los echaron por la borda, como la ley decía, para dejarlos a la deriva y merced del mar por haberse infiltrado.

Pero, a pesar de lo magullados que habían quedado, los dos polizones fueron feliz con su destino, aunque ambos lloraron cuando, un par de horas después, vieron a la distancia como el barco se hundía y desaparecía entre las olas que proclamaban anarquía.

Fin.

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viernes, agosto 03, 2018

1239 - La Biblioteca Oculta.

Sir Helder Amos | viernes, agosto 03, 2018 |
Su búsqueda por el conocimiento oculto lo había llevado hasta allí. La puerta de aquella biblioteca en ruinas, que estaba debajo del vaticano, lo separaba de su más grande deseo, así que no reparó ni un segundo en pagar la ofrenda debida para que la puerta se abriera.

Sin ni siquiera sentir dolor, se hizo un profundo corte en su mano derecha con su navaja y bañó de sangre  el pomo de la puerta, el cual empezó a arder en un brillante fuego rosáceo. Lo más difícil estaba hecho, así que cortarse todo el pelo y la barba con la misma navaja, y rasgar toda su ropa hasta quedar desnudo le pareció fácil.

Tanto su cabello como sus ropas las echó al fuego, que consumió todo en cuestión de segundos, cambiando de color y apagándose al haber transformado en ceniza el sacrificio presentado.

Se escuchó un click y la puerta se abrió, así que el hombre, temblando, la empujó lentamente y entró en aquel pequeño cuarto que no parecía en nada una biblioteca, porque no tenía ningún estante, ni mesas, ni sillas. Solo tenía un atrio en el centro, donde reposaba un gigantesco libro y, casualmente, caía un misterioso rayo de luz que lo iluminaba.

Un poco decepcionado de que todo el conocimiento del mundo se resumiera en un solo libro, el hombre se acercó a él y lo examinó de cerca, no tenía título y la tapa estaba hecha de un material que parecía la piel de un reptil, pero de color rojo.

Sin poder aguantar su curiosidad, abrió el libro y se sorprendió al encontrar que las páginas estaban casi en blanco, a no ser por un peculiar ojo que se encontraba en el centro de las hojas, mirándolo directamente a los ojos. Incrédulo,volteó las páginas apresuradamente, pero en todas se encontraba el mismo, que parecía saltar de una hoja a otra al ser volteadas, porque desaparecía de las páginas a medida que les iba dando la vuelta.

 - ¡Qué tonto fui! -gritó, desesperado, cerrando el libro tan bruscamente que levantó una cortina de polvo.

Al fin se había dado cuenta porque, a pesar de todos los años de búsqueda, le había resultado tan fácil localizarla y burlar a todos para poder llegar hasta ella. Pero, en su desesperación miró a su alrededor y se dio cuenta de que en su éxtasis por haberla encontrado, no se había percatado de los cientos de esqueletos humanos que reposaban pegados a las paredes y, algunos, alrededor del atrio.

Aterrado, corrió a la puerta pero, antes de que pudiera alcanzarla. esta se cerró de un portazo y más nunca se volvió a abrir.

Fin.

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miércoles, agosto 01, 2018

1238 - La Cremación.

Sir Helder Amos | miércoles, agosto 01, 2018 |
A pesar de que había enterrado su cuerpo, sintió que estaba irrespetando su último deseo al quemar todas sus fotos, regalos, vestimenta y hasta las sábanas donde había dormido para tratar de olvidarlo.

Fin.

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domingo, julio 29, 2018

1237 - Las Mariposas del Amor.

Sir Helder Amos | domingo, julio 29, 2018 |
Cuando lo vio acercarse, tan bello y gallardo, su corazón se aceleró, sus ojos brillaron y empezó a sentir mariposas en el estómago.

Con una gran sonrisa, él se paró frente a ella y la saludo con la mano. Pero cuando ella abrió la boca para decirle hola:

Hip

Soltó un gran hipido y de su boca salió una hermosa mariposa monarca. Apenada por lo que había sucedido, se puso tan roja como un tomate y bajó la mirada. Sin embargo, cuando el chico vio lo que había pasado, soltó una pequeña carcajada y, alzándole la barbilla con su áspera mano para que lo viera, él se dio unos golpecitos en el pecho con la otra mano.

- Brrrrrrrrrrp

Al eructar, de la boca del chico salieron tres mariposas. Y la chica, al ver esto, olvidó su pena y, con una gran sonrisa, saltó a los brazos del chico. Muy contenta porque él también sentía lo mismo que ella.

Fin.

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miércoles, julio 25, 2018

1236 - El Fantasma del Hospital.

Sir Helder Amos | miércoles, julio 25, 2018 |
Un poco después de las 3 a.m., mientras la cándida enfermera hacía la ronda nocturna por los pasillos del hospital, se sobresaltó al escuchar el sonido de unos pasos lentos y arrastrados que provenían del final del corredor del Ala B, al mismo tiempo que una tormenta se desató y la luz parpadeó.

Entre la luz parpadeante y el fulgor de los rayos de la tormenta que se colaban por las ventanas, la enfermera vio que un hombre muy anciano con una bata blanca, en pantuflas y arrastrando un porta-suero del cual guindaban dos bolsitas: una con solución y la otra con sangre, se acercaba a ella.

- Señorita... agua... deme agua...  -pidió el viejo, con una apagada y carrasposa voz.

A pesar del miedo que tenía, su sentido de responsabilidad fue más fuerte y la enfermera corrió hacía al anciano para ayudarlo a sostenerse.

- Señor, ¿qué hace despierto a estas horas? ¡Puede caerse! Regrese a su cuarto
- Sed... Tengo sed -dijo el anciano, al cual le faltaban casi todos los dientes de la boca.
-Yo le daré  agua, señor, pero primero regresemos a su cuarto que usted debería estar reposando en cama -dijo la enfermera-. ¿En que cuarto está?
- En el C-06 -respondió el viejo.

Sin embargo, la enfermera soltó al anciano y se le quedó mirando perpleja.

- ¿Y cómo es su nombre? -le preguntó.
- Williams, y ¿usted?
- Dulce -respondió la enfermera, revisando rápidamente su tabla, porque ella nunca había escuchado de esa habitación y, efectivamente, en su lista de pacientes no figuraba el nombre de anciano-.  Vamos regresemos a su habitación -añadió, ayudando al anciano  y dejándose guiar por él para que este la condujera al cuarto C-06.

Con pasos lentos el anciano y la enfermera  llegaron al final del corredor del Ala B e, inesperadamente, el anciano giró a la izquierda, done se abría otro largo corredor señalado como el Ala C del hospital. Al ver esto, la enfermera se sorprendió mucho, porque ella no sabía de la existencia de esa ala ni mucho menos había estado en ella.

Al llegar a la habitación C-06, la enfermera notó que en la placa de la puerta estaba el nombre del anciano y, entrando en la oscura pieza, lo llevó a la cama, asegurándole que volvería pronto con una jarra de agua.

Minutos más tarde, después de que la enfermera recorriera con curiosidad toda el Ala C del hospital, volvió a la habitación del anciano con el agua y, despidiéndose de él, terminó su turno con mucha inquietud porque sentía que todo era un sueño.

Al día siguiente, cuando el Señor Williams despertó, llamó a su médico y le pidió muy gentilmente que le asignaran a Dulce como su enfermera de cabecera, porque le había gustado mucho el trato que esta le había dado la noche anterior. Sin embargo, el médico palideció y toda su piel se le puso de gallina cuando escuchó las aventuras nocturnas del viejo paciente, porque la enfermera de la cual le habló había fallecido mucho antes, incluso, de que el Ala C del hospital fuera construida.

Fin.

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lunes, julio 23, 2018

1235 - Esputos Multicromáticos.

Sir Helder Amos | lunes, julio 23, 2018 |
Después de su ataque de tos, descubrió horrorizado que el pañuelo donde había tosido estaba lleno de sangre, así que, asustado por su salud, fue lo más rápido que pudo al hospital más cercano.

- ¡Estoy tosiendo sangre! -gritó, tan pronto vio al médico, por lo que este lo envió a hacerse todo tipo de exámenes.

Un par de horas después, cuando todos los resultados estuvieron listos, el médico trató de calmar al angustiado paciente diciéndole:

- No es nada grave, solo tiene un poco de flema en los pulmones, no hay nada de que preocuparse.

Pero en ese momento, otro ataque de tos lo ahogó:

- Pero, doctor, ¡sangre! mire estoy tosiendo sangre -gritó, mostrándole el pañuelo.

Sin embargo, el médico lo miró confundido y trató de aclarar la situación.

- Eso no es sangre, eso es flema o moco verde, como le dirían comúnmente.
- Y entonces, ¿por qué está rojo? -preguntó el paciente, nervioso.
- ¿Rojo? -repitió el médico, mirando de cerca el pañuelo. Luego tomó oftalmoscopio y le revisó los ojos-. Creo que ya sé lo que usted tiene...

Fin.

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lunes, julio 16, 2018

1234 - Mensajes de Amor Nocturnos.

Sir Helder Amos | lunes, julio 16, 2018 |
A: ¡Hola!
B: Hola, mi amor, ¿cómo estás esta noche?
A: No muy bien, te extraño mucho...
B: Yo también, mi amor, ¿que haces?
A: Jugando, y ¿tú?
B: Aquí... acostadita. ¿Qué estás jugando?
A: La Ouija
B: ¡Amor! ¿Qué te he dicho de ese juego? Eso es demoníaco, no me gusta que juegues con eso.
A: Discúlpame, querida, pero no puedo evitarlo.
B: Por favor, prométeme que no volverás a jugar con eso.
A: Lo siento, no puedo prometerte eso, te amo, te extraño y la vida sin ti es muy dura.

Fin.

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domingo, julio 15, 2018

1233 - El Cavernícola Moderno.

Sir Helder Amos | domingo, julio 15, 2018 |
- Menos mal que llegaste -bramó la mujer al ver entrar a su esposo-. Ahí tienes a tu hijo, encerrado en ese cuarto como si fuera una cueva, parece un cavernícola, no se baña ni quiere ir a cortarse esos pelos por andar jugando todo el día en la computadora. Hoy casi se me prende fuego la comida y él fue incapaz de apagar la hornilla a pesar de que estaba parado al lado de la cocina. ¡Pero es que si tuviera un garrote le destruiría la computadora para que se le acabe esa obsesión que tiene!
- No te preocupes, querida, voy a hablar con él.

Pero a lo que el papá entró en el cuarto del joven, corrió a la computadora donde este estaba  y, mirando fijamente el monitor,  le preguntó:

- ¿Lo lograste? ¿Mataste al dragón blanco de siete cabezas?
- No, papá, ¡casi! Cuando solo le quedaba 1 de HP, me entró un lag terrible y me mató.
- No te preocupes, encargue un nuevo módem para que el internet sea más rápido y no vuelva a pasar -lo consoló, dándole un apretón en los hombros-.  Ah, por cierto, tu mamá quiere que te bañes y te cortes el pelo.

Fin.

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