lunes, agosto 08, 2016

1013 - El ajuste de cuentas.

- ¿Y si no paga, jefe?
- Hacemos que pague -respondió el prestamista fríamente, antes de aspirar de su tabaco.
- ¿Cómo? ¿Lo golpeamos? ¿Lo torturamos? ¿Lo matamos?
- No, a él no, ni con el pétalo de una rosa -respondió el prestamista, exhalando el humo de su tabaco-. Hay que hacerlo sufrir y arrepentirse por haberse metido conmigo, pero golpearlo y matarlo directamente sería muy compasivo. Así que, en cambio, lo tomaremos con su familia: sus padres, su esposa, sus hijos. Vamos a ir eliminándolos uno a uno, poco a poco, para que sufra con cada pérdida hasta que no pueda más y él mismo acabe con su vida.

Fin.

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