martes, julio 12, 2016

1006 - El psiquiatra.

Cuando entró en consultorio del mejor psiquiatra de la ciudad se quedó pasmado y pensó, por unos segundos, que realmente estaba loco, porque cuando vio que las paredes estaban cubiertas de tapices de un bosque encantado y que, en vez de un diván o un escritorio, en el centro de la habitación había, en cambio, una larga mesa llena de platos, tazas y teteras; con un hombre vestido de manera muy peculiar, que usaba un gran sombrero que tenía una nota pegada con los números "10/6", que estaba caminando muy cuidadosamente sobre la mesa para tratar de no pisar y quebrar ningún plato.

- Disculpe. ¿Este es el consultorio del psiquiatra?

Pero en vez de responder, el hombre del sombrero miró al recién llegado con ojos muy abiertos y una expresión sombría en su rosto y le preguntó:

- ¿Has visto al conejo blanco?
- No, disculpe, creo que me he equivocado de sala -se excusó, dando la vuelta sobre sus talones y abandonando el consultorio rápidamente.
- Bueno, -le susurró el hombre del sombrero a un pequeño conejo que sacó de uno de sus bolsillos- supongo que ese no estaba tan loco después de todo.

Fin.

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