martes, diciembre 29, 2015

931 - La banda de tiburones malos.

Sir Helder Amos | martes, diciembre 29, 2015 |
Había una vez, en el fondo del gran océano pacifico, un delfín que, a pesar de su naturaleza tierna y adorable, siempre sintió que era malo y malévolo, razón por la cual se la mantenía jugando bromas pesadas a sus compañeros delfines y admirando a lo lejos, la banda de tiburones malos a la que todos en el océano temían.

Un día, a pesar de todas las advertencias que le hicieron, el delfín se acercó a la banda de tiburones malos para preguntarles si podía unirse a ellos; sin embargo, para su sorpresa y decepción, cuando les habló, los tiburones lo recibieron con una calurosa bienvenida y grandes (aterradoras) sonrisas (debido a la gran cantidad de dientes que tenían).

A medida que los fue conociendo, el delfín descubrió que los tiburones eran muy amigables y cordiales entre ellos y que todo el mundo los juzgaba mal porque eran maquinas asesinas, sin pensar que ellos solo mataban para poder subsistir.  

Pronto, para probar el nivel de maldad de sus nuevos amigos, el delfín les jugó una broma pesada, y los tiburones se sintieron tan indignados por la falta de respeto y de cordialidad del delfín que le demostraron toda su maldad matándolo y devorándoselo en un par de segundos.

Fin.

viernes, diciembre 25, 2015

930 - El regalo de navidad. (Navidad)

Sir Helder Amos | viernes, diciembre 25, 2015 |
La mañana de navidad, se despertó por culpa de un pestilente hedor proveniente de la sala de estar, y cuando salió de su habitación, para ver qué lo causaba, se encontró que debajo de su árbol de navidad había un gran paquete envuelto en papel de regalo con decenas de moscas volando a su alrededor.

Asqueada y aterrada, se acercó al paquete, rompió el papel y se encontró, horrorizada, el cadáver del hombre más bello que hubiera visto en su vida.

Soltando un grito y llevándose las manos a la boca, se alejó del paquete y, tras pasar un par de minutos en shock, se percató de la carta que estaba encima del cadáver. 

Tomándola con manos temblorosas, rasgó el sobre y leyó espantada:

Querida Claudia,
Cómo este año te portaste muy bien y nunca dejaste de creer en mí, a pesar de que eres adulta, te traje el novio "bello"que tanto me pediste.
Abrazos.
Santa Claus.

PD: Disculpa si está un poco frío, pero lo compré en la rebaja de corazones rotos del 15 de febrero y lo guarde en el Polo Norte desde entonces.

Fin.

jueves, diciembre 24, 2015

929 - El mochilero.

Sir Helder Amos | jueves, diciembre 24, 2015 |
"Todo es tan diferente" pensó cuando regresó de su viaje, a pesar de que nada hubiera cambiado durante el año y medio que estuvo recorriendo el mundo.

Fin.  

miércoles, diciembre 23, 2015

928 - El bosque de navidad.

Sir Helder Amos | miércoles, diciembre 23, 2015 |
Un par de semanas antes de que llegara la navidad, un leñador y su hijo fueron a un bosquecillo de pinos a escoger uno para convertirlo en su árbol de navidad; pero, luego de encontrar el más bonito, justo antes de que el leñador diera el primer hachazo para cortarlo:

 - ¡No, papá! ¡Detente! -gritó el niño, pensando que si cortaban el árbol, para colocarlo y adornarlo en su casa, en un par de meses pasaría a ser el pino más bonito del bosque a ser el más feo, porque se marchitaría y perdería su bello color y tan delicioso olor.

En cambio, al niño se le ocurrió una grandiosa idea: adornar el pino justo donde estaba, para que todos los años pudiera disfrutar de su belleza. De tal manera, en vez de cortarlo, el leñador recogió las ramitas de otros árboles que habían en el suelo, construyó una pequeña cerca a su alrededor y le puso un aviso para que los demás leñadores no cortaran ese pino.

Ese mismo día, el leñador y su hijo volvieron rápidamente a casa, recogieron todos los adornos de navidad y regresaron al bosque a adornar el pino.

A partir de ese día, el niño pasaba todos los días por el bosquecillo y fue descubriendo, muy emocionado, como, poco a poco, las otras familias dejaron de talar los pinos y, en cambio, empezaron a adornarlos al igual que lo habían hecho él y su papá, hasta que todos los pinos estuvieron adornados y el bosquecillo se convirtió en un bello bosque de navidad donde todos los niños se reunían para apreciar la belleza de los árboles adornados y jugar a las escondidas entre ellos.

 Fin.

domingo, diciembre 20, 2015

927 - El amanecer.

Sir Helder Amos | domingo, diciembre 20, 2015 |
- Y... ¿Lo viste?
- No. 
- ¿Por qué? Yo pensé que...
- Me quedé dormido, mañana lo veré. 

El día siguiente también se quedó dormido, y el siguiente, y el siguiente, hasta que el sol, misteriosamente, se apagó y dejó a la galaxia en una oscuridad eterna.

Fin.

viernes, diciembre 18, 2015

926 - La viuda rencorosa.

Sir Helder Amos | viernes, diciembre 18, 2015 |
Todos en la iglesía se quedaron boquiabiertos, cuando la viuda del difunto que velaban se levantó repentinamente e interrumpió las preciosas palabras que el cura estaba dedicándole al muerto para gritar enojada: 

- ¡NO, PADRE! ¡NO! OJALÁ QUÉ MI DIFUNTO ESPOSO SE QUEME EN EL INFIERNO Y PAGUE POR TODOS LOS PECADOS QUE COMETIÓ, TODO EL MALTRATO, TODAS LAS HUMILLACIONES, TODAS LAS INFIDELIDADES Y TODO LO QUE ME HIZO SUFRIR EL DESGRACIADO ESE, ¡QUÉ SE QUEME EN EL INFIERNO! ¡QUÉ SE QUEME! 

Luego, al darse cuenta de toda la atención que había llamado con la explosión que había tenido, la viuda se arreglo su velo negro con manos temblorosas, se disculpó y salió caminando muy rápidamente por el pasillo central de la iglesia. 

Fin. 

miércoles, diciembre 16, 2015

925 - La ex asesina.

Sir Helder Amos | miércoles, diciembre 16, 2015 |
- ¿Qué son todos esos jarrones que tienes encima de la chimenea? -le preguntó una amiga a la otra mientras tomaban el té-. No sabía que te gustaba coleccionarlos.

- Esos no son jarrones -le explicó, mientras tomaba un sorbo de té-. Son urnas. Las urnas de mis ex novios. 

- ¡¿Todos han muerto?!

- Figurativamente. Siguen vivos, sin embargo, están muertos para mí. Después de terminar una relación, tengo la costumbre de quemar todos los regalos y cosas que me recuerden a mis ex novios y guardar sus cenizas en esas urnas.

- Interesante -dijo la amiga, llevándose la taza de té caliente a la boca, y deteniéndose a tan solo unos centímetros de sus labios para preguntarle: - Pero... ¿cómo haces cuando te los encuentras en persona?

- Me asusto -respondió sinceramente-, grito como si hubiera visto a un fantasma y salgo corriendo del lugar.

Fin.

viernes, diciembre 11, 2015

924 - El príncipe de la vida real.

Sir Helder Amos | viernes, diciembre 11, 2015 |
Después de que le lanzó la puerta en la cara a la andrajosa y pobre viejecita, quien solamente había tocado para pedir un pedacito de pan y un poco de agua. El príncipe se quedó recostado sobre la puerta y se miró las manos, sonriendo y pensando: "Menos mal que la magia y los cuentos de hadas no son reales."

Fin.

domingo, diciembre 06, 2015

922 - Rey por un mínuto.

Sir Helder Amos | domingo, diciembre 06, 2015 |
Mientras limpiaba la sala real, el mayordomo, al ver que estaba solo, se sentó en el trono y se puso la corona para ver que sentía ser rey.

Al principio, sintió que la corona se veía bien sobre su cabeza y que el trono era muy confortable y cómodo; sin embargo, unos segundos más tardes, al recordar todas las responsabilidades y deberes que sobrecaían sobre los hombros del rey, empezó a sentir cómo el asiento del trono se endurecía, tornándose muy incómodo, y que la corona pesaba tanto que le estaba provocando dolor de cuello.

Un minuto más tarde, el mayordomo se paró, rápidamente, del trono, se quitó la corona, la puso en su lugar y siguió limpiando la sala real, dejándola más reluciente que nunca.

Fin.

jueves, diciembre 03, 2015

921 - Nunca es muy tarde.

Sir Helder Amos | jueves, diciembre 03, 2015 |
En la última reunión familiar, todos nos quedamos sorprendidos cuando, inesperadamente, mi papá se levantó de la mesa y anunció:

- Voy a empezar a fumar.
- ¡¿Qué?! -gritó mi hermana menor-. ¡¿Estás loco, papá?!
- ¡Papá, déjate de tonterías, tú tienes 71 años! -dijo mi hermana mayor, no tan alterada-. ¿No te parece que estás muy viejo para la gracia?
- Por eso, -le respondió mi papá, colorándose-. ¡He pasado 71 años siendo un buen ejemplo, actuando al margen a la ley, comiendo sanamente y haciendo ejercicio todos los días, y ya me cansé de todo eso! ¡Voy a empezar a fumar!
- ¡No te quedes callado! -me dijo mi hermana menor.
- ¡Dile algo! -me dijo la mayor.
- Este... -titubeé por un segundo pero, después de ver la expresión de represión y frustración que tenía mi viejo en su rostro, me di cuenta que mi padre tenía razón y que yo no era nadie para impedirle nada- ¡Toma! -le dije a mi padre, sacándome una cajetilla de cigarros del pantalón y lanzándosela al otro extremo de la mesa.
- ¡¿Lo vas a apoyar?! -gritaron mis hermanas al unísono.
- Si. No soy nadie para impedírselo, si quiere fumar, que fume. Hay que entenderlo, ya está en la recta final y quiere vivir todo lo que se ha perdido en esos 71 años de vida correcta.
- Muchas gracias por entenderme, hijo -dijo mi papá, lanzándome de vuelta la cajetilla de cigarrillos-. Pero no me refería a cigarrillos.
-¿Ah? -preguntamos los tres hijos confundidos.
- Cuando dije que voy a empezar a fumar, me refería a marihuana, 420, cómo le dicen los jóvenes.
- ¿En serio? -preguntamos los tres de nuevo.
- Sí. Quiero sentir nuevas experiencias, ver todo desde otro punto de vista, saber lo que se siente.
- Bueno. ¡Toma! -le dije a mi padre, lanzándole de nuevo la cajetilla de cigarros-. Allí dentro hay dos joints que tenía preparado para más tarde.

Al escuchar y ver esto, mis hermanas me miraron boquiabiertas y, después de lanzarme una mirada asesina, sin decir nada más, se pararon, ofendidas, de la mesa, dejándonos a mi papá y a mi solos, lo que aprovechamos para fumar un rato y tener el mejor momento padre-hijo que he tenido en la vida.

Fin.

viernes, noviembre 27, 2015

919 - Terapia ocupacional.

Sir Helder Amos | viernes, noviembre 27, 2015 |
Cuando regresó a la oficina, después de pasar tres meses de permiso por una crisis depresiva, la directora de la empresa fue caminando, con sus altos tacones de suela roja, hasta su cubículo y le lanzó un bulto de hojas encima del escritorio.

- ¿Qué es esto? -preguntó, confundido.
- Considéralo... terapia ocupacional -respondió la mujer sonriendo, malévolamente, con sus carnosos labios rojos.

Desde entonces, la directora ha hecho lo mismo todos los días, obligándolo a trabajar horas extras para que no tuviera mucho tiempo libre para pensar, sentir y recaer en la crisis.

Fin.

jueves, noviembre 26, 2015

918 - La muerte de Satanás.

Sir Helder Amos | jueves, noviembre 26, 2015 |
Esta es una historia real, no le pasó a ningún amigo, me pasó a mi hace un par de semanas y todavía me tiene muy asustado.

En frente de mi departamento viven tres gatos, a los cuales llamé Satanás, Lucifer y Mefistófeles tras agarrarles cariño después de tanto alimentarlos y lidiar con ellos cada vez que salía del departamento.

Un día, hace un par de semanas, cuando salí, me encontré, horrorizado, a Satanás envenenado justo en la entrada del departamento. El pobre gato estaba estirado, tieso y, todavía, tenía rastros de una espuma blancuzca en su boca.

Asqueado y dolido por la muerte del animal, lo tomé, tieso como estaba, en mis manos, lo metí en una caja y lo enterré en el parque que está en frente del edificio.

Los dos días siguientes a la muerte de Satanás fueron muy tristes, era la primera vez que se me moría una mascota. y hasta los otros dos gatitos, Lucifer y Mefistófeles, lucían afectados por la perdida de su amigo, porque no querían comer, jugar y casi ni maullaban cuando me veían.

Sin embargo, al tercer día después de la muerte de Satanás pasó algo mágico o tenebroso, depende de desde el punto de vista con el que se vea, porque cuando salí, me encontré, sorprendido, a Satanás maullando junto a Lucifer y Mefistófeles en la entrada del departamento.

Sin poder creer lo que veía, lo llamé "¡Satanás!" y, al escucharme, el gato voltio, me miró a los ojos y maulló como solía hacerlo antes de su muerte; al ver esto, incrédulo, lo llamé dos, tres y hasta cuatro veces más para ver si realmente era él y, cada vez que lo llamaba, el gato volteaba y me maullaba con su manera muy peculiar.

Desde entonces, Satanás sigue viviendo, cómo si nada hubiera pasado, junto a los otros dos mininos en frente de mi departamento. Y yo, a pesar de que cada vez que cuento la historia me dicen que lo desentierre para ver si el cuerpo sigue allí, prefiero aplicar la de Schrödinger y dejar al gato en su caja.

Fin.

martes, noviembre 24, 2015

917 - El cristiano políglota.

Sir Helder Amos | martes, noviembre 24, 2015 |
Cansado de que el Señor nunca escuchara sus plegarias en su lengua natal, estudió los distintos idiomas del mundo para hacer sus oraciones en español, francés, ingles, japones e italiano para ver si, así, el Señor lo escuchaba.

Fin.

domingo, noviembre 22, 2015

916 - Endorfinas.

Sir Helder Amos | domingo, noviembre 22, 2015 |
Es curioso de ver como, cuando viene a buscarme para ir al gimnasio, siempre llega escuchando, en su carro,  los jazz y blues más tristes y melancólicos que han existido y, cuando regresamos a casa, después de entrenar, lo hacemos al son de las canciones pop más alegres y movidas del momento.

Fin.

miércoles, noviembre 18, 2015

915 - Bloqueo del escritor.

Sir Helder Amos | miércoles, noviembre 18, 2015 |
A la misma hora de siempre, cuando el escritor abrió su laptop para escribir, su mente se quedó en blanco. Y tras pasar  horas y horas sentado frente  a su ordenador, acariciando el teclado sin obtener algún resultado, se dio por vencido y se dijo para sí mismo: "Nop, nada."

Al día siguiente le sucedió lo mismo, y al siguiente, y al siguiente.

Preocupado, al siguiente día, el escritor decidió salir para despejar su mente, fue al teatro y caminó por el parque; pero, a pesar de que vio muchas cosas que podrían inspirarlo, cuando  regresó a casa y se sentó a escribir. "Nop, nada."

Al día siguiente, el escritor pasó todo el día pensando en algo sobre lo que escribir hasta que, finalmente, se le ocurrió la grandiosa idea de escribir sobre el bloqueo del escritor, sin embargo, cuando se sentó de nuevo frente a la computadora: "Nop, nada."

Fin.

domingo, noviembre 15, 2015

914 - El divorcio de Figaro.

Sir Helder Amos | domingo, noviembre 15, 2015 |
Cuando el juez, Curzio, escuchó que Figaro iba a divorciarse, corrió y  le colocó un letrero de cerrado a la notaría porque, después de todos los acontecimientos previos al casamiento, ni loco querría involucrarse en el divorcio. 

Fin. 

jueves, noviembre 12, 2015

913 - El falso profeta.

Sir Helder Amos | jueves, noviembre 12, 2015 |
Todos los días, el falso profeta salía a la calle para alarmar a la gente de las catástrofes o castigos divinos que se inventaba con la esperanza de que, algún día, la casualidad lo favoreciera y lo convirtiera en un verdadero profeta. 

Fin.

miércoles, noviembre 11, 2015

912 - El profeta.

Sir Helder Amos | miércoles, noviembre 11, 2015 |
La mañana del 19 de noviembre, cuando encendió el televisor para ver la noticias, palideció y se quedó petrificado al escuchar que un gran tsunami se acercaba a la ciudad. 

- No puede ser -se dijo a si mismo, viendo con nauseas el plato de cereal que tenía en frente de él- ¿Ese hombre? ¿Ese loco? ¿Un profeta? -se preguntó, recordando al indigente sucio y desmarañado qué había querido llamar la atención en el bus la semana pasada al decir que un castigo divino inundaría la ciudad la tarde del 19 de noviembre para castigar a todos los pecadores.

Fin.

lunes, noviembre 09, 2015

911 - La granja del frente.

Sir Helder Amos | lunes, noviembre 09, 2015 |
Desde el amarillo porche de madera de su granja, padre e hijo pasaban la tarde tranquilamente cuando:

- Mira, ahí van llegando los nuevos vecinos -dijo el hombre, señalando con su dedo la gran camioneta último modelo que llegaba a la granja del frente.

- Vamos a ver cuanto tiempo duran -añadió el niño, mientras jugaba con su perro sin ni siquiera levantar la mirada.

Fin.

viernes, noviembre 06, 2015

910 - XIII DEATH.

Sir Helder Amos | viernes, noviembre 06, 2015 |
Esa mañana, como de costumbre, sacó una carta del tarot antes de salir de su casa; pero cuando vio, asustado, que había sacado la carta XIII DEATH, la metió, rápidamente, de regreso en el mazo y salió corriendo, porque no tenía tiempo para asustarse ni pensar en su significado debido a todas las cosas que tenía que hacer.

Ese día pasó toda la mañana ajetreado, la tarde haciendo diligencias y la noche complicado. Hasta que finalmente pudo regresar a casa y, sin perder un segundo, se lanzó directamente a la cama, MUERTO de sueño y cansancio. Sin embargo, segundos antes de quedarse dormido, recordó la carta que había sacado en la mañana y sonrió levemente.

Fin.

martes, noviembre 03, 2015

909 - Los giros de la vida.

Sir Helder Amos | martes, noviembre 03, 2015 |
En uno de nuestros momentos de silencio sentados en la playa, noté que mi novio estaba más pensativo que de costumbre.

- ¿En qué piensas?
- En la vida - me respondió, soltando un suspiro y sonriendo llevemente.
- ¿Deprimido otra vez? - le pregunté, consternado, al ver que sonreía.
- No, no, todo lo contrario, es solo que... Me preguntaba quien seré o donde estaré en cinco o diez años.
- ¿Cómo así? Seguiras siendo tú, ¿no?
- Quizás si o quizás no - me respondió tranquilamente-.  Estaba pensando que hace cinco años cuando me gradué de la universidad como ingeniero, pensé que esa sería mi vida: la de un ingeniero trabajador y amante de la tecnología. Y mirame ahora, cinco años después soy un escritor o, mejor dicho, un intento de escritor que prefiere un libro a un e-book.
- Sigue, creo que te entiendo.
- Entonces, me estaba preguntando: ¿Quien seré o donde estaré? ¿Seguiré siendo escritor? ¿Seguiré viviendo en este país? ¿Me convertiré en pintor? ¿Artista? ¿Cantante? ¿Volveré a retomar la ingeniería?...  Y miles de preguntas más que revoloteaban por mi cabeza.
- Ya veo porque estabas tan callado; pero ¿sabes una cosa?
- ¿Qué?
- No importa lo que seas o donde estes, ojalá sigamos estando juntos - le dije, dándole un beso en la mejilla.

Fin.

domingo, noviembre 01, 2015

908 - Belcebú.

Sir Helder Amos | domingo, noviembre 01, 2015 |
Ese día de verano, mientras intentaba tomar su almuerzo en su casa de campo, las decenas de moscas, que habían en el aire, revoloteaban a su alrededor e intentaban posarse sobre su comida sin dejarlo almorzar en paz.

- ¡Belcebú! - gritó el joven, obstinado, mientras espantaba las moscas con una mano-. ¡Controla a tus súbditos y ordénales que me dejen comer en paz!

Al instante, todas las moscas desaparecieron y el joven, sorprendido, terminó de comer tranquilamente; pero esa tarde, mientras tomaba la siesta bajo un gran árbol,  el joven tuvo un sueño muy extraño en el que millones de moscas lo atacaban y se lo llevaban volando a una oscura caverna, donde una grotesca mosca gigantesca lo estaba esperando para comérselo.

Al despertar, sudoroso y aterrado, el joven corrió a su vehículo, se montó y pasó toda la noche manejando de regreso a la ciudad, haciendo pequeñas paradas en todas las iglesias que encontraba en el camino para rezar un poco y jurar que más nunca volvería a jugar con demonios.

Fin.

sábado, octubre 31, 2015

907 - La torre de babel.

Sir Helder Amos | sábado, octubre 31, 2015 |
Cuando leyó el obituario, corrió del estudio a la cocina y le dijo a su esposa:

- Amor, ¿te acuerdas de Jeremy?
- ¿Jeremy?
- Sí, mi mejor alumno de la clase de literatura del 2006.
- ¿El qué quería ser escritor?
- ¡Sí!
- ¿Qué pasó con él? ¿Logró publicar su obra?
- No, se murió, lo encontraron muerto en su apartamento.
- ¡Qué lastima! ¿Y su obra? ¿Cómo era que se llamaba? De la que él siempre hablaba.
- La torre de babel.
- Sí, esa, ¿logró publicarla?
- No.
- ¡Qué lastima! ¿Logró siquiera comenzarla? - preguntó la mujer -. Recuerdo que él siempre hablaba de su obra y lo grandiosa que sería cuando estuviera lista; pero que no había podido comenzar a escribirla porque todavía la estaba preparando y planificando en su mente.
- No, creo que no, bueno, nunca me envió nada.
- ¡Qué lastima! Porque por lo que decía de ella sonaba interesante.
- Sí; pero bueno... ¿Qué estás preparando para la cena?
...

Fin.

miércoles, octubre 28, 2015

906 - El sacrificio impuro.

Sir Helder Amos | miércoles, octubre 28, 2015 |
Cuando todos en la isla señalaron a la jovencita más bella para que fuera el sacrificio, esta opuso resistencia y, desesperada, le gritó al cura y gobernador de la isla: 

- ¡Yo no puedo ser el sacrificio! ¡Dígales! ¡Detenga todo esto! ¡Vamos! ¡¿Qué espera?!

El hombre, al escuchar estas palabras, frunció el ceño y entrecerró los ojos mirando amenazadoramente a la bella jovencita. 

- ¡Vamos! ¡Digales! ¡Usted sabe muy bien que yo no puedo ser el sacrificio! - continuó gritando la joven, instando al hombre, quien levantó una mano para que todo el mundo guardara silencio y se levantó de su trono.

- No sé de que hablas, no veo por qué no puedas ser el sacrificio - dijo el hombre, determinando el destino de la joven y de toda la isla. 

Fin.


martes, octubre 27, 2015

905 - Vulcanus, el exigente.

Sir Helder Amos | martes, octubre 27, 2015 |
Tan pronto los pies de la bella jovencita, que habían lanzado como sacrificio, tocaron la lava; el volcán, enojado porque esta no era virgen, hizo una gran explosión y erupcionó quemando toda la isla.

Fin. 

viernes, octubre 23, 2015

904 - El pacto de amor.

Sir Helder Amos | viernes, octubre 23, 2015 |
Cuando descubrieron que iban a ser padres, la pareja de recien casados, quienes estaban muy enamorados, decidieron llamar al pequeño con un nombre muy especial, que ellos mismos habían inventado, como representación del pacto de amor que se habian jurado desde el primer día que se conocieron.

Ocho meses después del nacimiento del pequeño, por los diferentes giros que da la vida, el hombre llamó a su mujer a la cocina del pequeño apartamento que habían comprado y le dijo, muy tristemente, que el amor se había acabado, que ya no la amaba, que quería divorciarse.

La mujer palideció al escuchar estas palabras y, rompiendo en llanto, salió corriendo de la cocina, subió las escaleras y entró a la habitación del bebé cerrando la puerta tras de si.

El hombre la siguió y al no poder entrar a la habitación, empezó a golpear la puerta y a  arremeter contra ella para tumbarla. Dentro, la mujer se acercó a la cuna y agarrando, entre sus manos, una pequeñita almohada celeste, la  presionó fuertemente contra la cara del bebé.

Cuando el hombre, finalmente, pudo entrar en la habitación, le pegó un empujón  tan fuerte a su esposa que la tiró al suelo y le gritó:

- ¿QUÉ ESTAS HACIENDO? - mientras tomaba al bebé entre sus brazos, pero ya era demasiado tarde -. ¡MIRA LO QUE HICISTE! ¡MATASTE A NUESTRO PEQUEÑO! - le gritó el hombre, rojo de ira, mientras agitaba el cuerpo sin vida del bebé en el aire, frente a la cara de su mujer.
 
- El pacto está roto - dijo la mujer muy lenta y friamente  desde el piso -. Tú lo rompiste. No merecia vivir - y levantándose muy agilmente, salió corriendo de la habitación y más nunca fue vista por nadie.

Fin.

viernes, octubre 16, 2015

161 Años de Wilde: Máxima expresión. (Microcuento ganador del concurso)

Sir Helder Amos | viernes, octubre 16, 2015 |
Fue siempre su gran belleza, motivo de las pláticas de los pobladores de San Remingio: La blancura de su ojo con catarata, la negrura de sus tres dientes frontales cariados, la textura de la cicatriz que cruza toda su mejilla derecha, la pequeñez de su miembro disfuncional, el brillo de las monedas de oro que guarda en su alcoba, el grosor de los fajos impresos (de euros) en su caja fuerte, la amarillez de sus 25 títulos de propiedad, la palidez de su rostro que nunca sonríe.

¡Belleza en su máxima expresión!

Fin.
Escrito por: Nadiel Hernandez

902 - Para mañana.

Sir Helder Amos | viernes, octubre 16, 2015 |
Para cuando encontraron su cuerpo, el suculento pastel de chocolate que había guardado, especialmente, para comerselo al día siguiente, ya se había descompuesto y llenado de gusanos.

Fin.

jueves, octubre 08, 2015

899 - El sol muriente.

Sir Helder Amos | jueves, octubre 08, 2015 |
En el momento que se casaron. él le prometió amarla y estar junto a ella por siempre, cómo brillaba el sol naciente; así que cuando leyó el reporte de la NASA de que el sol había comenzado a apagarse, salió corriendo de la oficina a su casa, y cuando llegó, se encontró. horrorizada, a su esposo con otra mujer en la cama.

Fin.

domingo, octubre 04, 2015

898 - El pastor alemán.

Sir Helder Amos | domingo, octubre 04, 2015 |
Cuando escuchó la rejilla del jardín abrirse, la mujer salió rápidamente de la casa para ver quien era.

- ¿Amor? ¿Qué haces tan temprano de vuelta? - preguntó al ver a su esposo.
- Me despidieron.
- ¡¿Otra vez?! ¿Qué pasó esta vez?
- Lo mismo de siempre, mi vida, me quedé dormido en el trabajo.
- ¡¿De nuevo?!
- Si.
- ¿Y todo el café que te tomaste antes de ir a trabajar? ¿No funcionó?
- No.
- ¿Y no hablaste con el dueño del rebaño? ¿no intentaste explicarles?
- Si, mi vida, yo les expliqué que es común que los pastores nos quedemos dormidos en nuestro tabajo, porque contar ovejas da sueño y no podemos evitar quedarnos dormidos al hacerlo: pero ellos no entienden, pareciera que nunca hubieran tenido problemas de insomnio.
- Ay que mal, amor, ahora te tocará buscar otro trabajo.
- Si ¡Qué ironía! ¿No? Porque ahora voy a pasar largas noches sin poder dormir por la ansiedad de estar desempleado otra vez, cuando quedarme dormido en el trabajo siempre ha sido la causa de mi despido.

Fin.

sábado, octubre 03, 2015

897 - El nuevo ateo.

Sir Helder Amos | sábado, octubre 03, 2015 |
>> Jesús, tenemos que hablar, yo sé que llevamos toda la vida juntos, pero no puedo más, siento que esta relación es unilateral, yo doy, doy, doy y no recibo nada a cambio, a pesar de que dicen que debo ser paciente y que tú siempre estás a mi lado, siento que tú nunca lo estás y ya me cansé de esperar a que te fijes en mi y me des no solo lo que necesito sino lo que quiero, si es que algún día pensabas hacerlo, es por eso que he decidido no molestarte mas, terminar contigo y ser libre, libre y responsable de crear mi propia vida y destino,

Fin.

viernes, octubre 02, 2015

896 - La mamacita.

Sir Helder Amos | viernes, octubre 02, 2015 |
Cuado se desató la tormenta, en vez de preocuparse porque sus hijos estaban solos en casa, o porque no había cerrado las ventanas, la mamacita se llevó las manos a la cabeza y gritó horrorizada: ¡Ay, mi pelo!

Fin.

miércoles, septiembre 30, 2015

895 - La medalla de oro.

Sir Helder Amos | miércoles, septiembre 30, 2015 |
Cuando entraron al estudio del abuelo para recoger sus cosas, el niño le preguntó a su madre:

- ¿Y todas esas medallas, mamá?
- Esas eran las medallas de tu abuelo. 

El niño se acercó a la pared donde habían colgadas no menos de treinta medallas; pero percatándose de que todas eran medallas de segundo lugar o de participación, el niño volvió a preguntar.

- ¿Y el abuelo nunca ganó nada, mamá?
- Si, hace años ganó el primer lugar, una hermosa medalla de oro.
- ¿Y donde está? - inquirió el niño - No la veo guindada por ninguna parte.
- Esa está enterrada junto con tu abuelo. 
- ¿Por qué?
- Porque desde que la ganó, tu abuelo nunca se la quito de su pecho, y a pesar de que decía que esa medalla había sido su perdición, porque al ganarla había perdido sus ganas de vivir, siempre la llevaba guindada en su cuello y por eso tu tía y yo decidimos enterrararla con él.
- ¿Cómo así que al ganarla perdió, mamá? No entiendo. 
- Verás, tu abuelo vivió toda su vida tratando de ganar esa medalla; todos los años participaba y todos los años perdía, pero en vez de perder la esperanza, cada año el intentaba más fuerte y se sentía más motivado para ganarla, hasta que finalmente la obtuvo, y después se perdió, ya no tuvo nada que lo motivara a seguir.
- ¡Pero sí ganó! - dijo el niño llevando las manos al aire - El abuelo estaba loco, ¿no es cierto, mamá? 
- Si, un poco; pero no del todo, todavía estas muy pequeño, cuando seas grande entenderás un poco mejor su locura. 

Fin.

sábado, septiembre 26, 2015

893 - El detector de tesoros.

Sir Helder Amos | sábado, septiembre 26, 2015 |
>> Ocurrió aquí, en la playa, cuando era joven, ese día estaba estrenando mi nuevo detector de tesoros, estaba cansado, había pasado toda la mañana caminando, escaneando toda la arena con mi detector sin conseguir ningún resultado; pero cuando estaba a punto de darme por vencido y regresar a casa, para seguir intentándolo otro día, el continuo beep que hacía mi detector se intensificó y se aceleró.

>> Empecé a seguir el rastro del tesoro utilizando mi preciado detector, y cuando llegue a donde ella estaba tomando el sol, los beep se hicieron tan rápidos y fuertes que hacían la maquina vibrar en mi brazo.

- Disculpe, señorita, me da un permiso, creo que he encontrado un tesoro justo donde usted está.

>>Sonriendo y sonrojándose un poco, la bella joven movió su toalla y se apartó del lugar sin reprocharme mi intromisión en su baño de sol, diciendo: "Pero si encuentras algo me das la mitad ¡Eh!"

>>Pero, para mi sorpresa, cuando la hermosa joven se movió y escaneé el lugar donde ella estaba, mi detector no respondió, frunciendo el cejo, lo apagué, lo encendí de nuevo y lo volví a intentar, pero nada; luego, al ver a la bella joven sonriendo picaramente por la pena que mi detector me había hecho pasar, una idea se me vino a la cabeza y apunté mi maquina hacía ella, al hacerlo, el aparato empezó a vibrar y a sonar de nuevo.

- Disculpe, señorita; pero ¿Que va a hacer esta tarde? - le pregunté.

>> Y así fue como encontré al gran tesoro que fue tú madre - le dijo el hombre a su hijo, mientras posaba una delicada rosa roja sobre la tumba de su mujer en la playa - en este mismo lugar, con ese detector que tengo guindado en la sala de la casa, y aunque ella decía que el detector solo reaccionaba por los aretes de oro que llevaba puesto ese día, yo estoy seguro que no fue solo por eso.

Fin.

jueves, septiembre 24, 2015

892 - El día después.

Sir Helder Amos | jueves, septiembre 24, 2015 |
Cuando despertó, descubrió, horrorizado, que mientras dormía la humanidad se había extinguido y que él era el único ser humano que quedaba sobre el planeta, sin embargo, entre su creciente desesperación, sonrió al escuchar y ver que los ruiseñores todavía cantaban y que el sol seguía brillando, como si nada hubiera pasado. 

Fin.  

lunes, septiembre 21, 2015

891 - El hada macabra.

Sir Helder Amos | lunes, septiembre 21, 2015 |

Después de que su padre, el Rey, le prohibiera ir a visitar a su amiga plebeya en el pueblo, la Princesa regreso a su habitación llorando desconsoladamente y justo en ese momento, fue visitada por un hada madrina que le dijo tiernamente:

- No llores, querida, dime lo que tu corazón desea para hacerlo realidad y transformar esas lágrimas de tristeza en lágrimas de felicidad.

- Quiero... Quiero... - dijo la Princesa entre sollozos - Quiero ser la reina de este pueblo ya, para que nadie pueda prohibirme nada, ni siquiera mi padre, y así ser libre de hacer lo que quiera, cuando quiera.

- Esta bien querida, cumpliré tu deseo, - le dijo el hada, dándole un beso en la frente a la Princesa y recostándola sobre su cama - ahora duerme, y mañana cuando despiertes serás la nueva reina de este pueblo.

Esa noche, mientras la Princesa dormía, el hada madrina guardo su varita mágica y sacó su látigo, pinzas, tijeras y pistolas para pasar la noche haciéndoles pagar a los reyes, con sus vidas, por todas las lágrimas de tristeza que le habían hecho derramar a la pobre Princesa.

Fin.

sábado, septiembre 19, 2015

890 - El salero de arsénico.

Sir Helder Amos | sábado, septiembre 19, 2015 |
Cuando terminó de preparar la cena, muy consciente de lo que le había dicho el cardiólogo, después de diagnosticar a su marido con hipertensión, la mujer agarro el salero y rocío la comida de su esposo con su contenido. 

Fin.

miércoles, septiembre 16, 2015

889 - El toro daltónico.

Sir Helder Amos | miércoles, septiembre 16, 2015 |
Cuando el torero entró a la plaza con una gran ovación, agitó fuertemente su capote para llamar la atención del toro que bufaba desde el centro de la arena; pero para sorpresa de todos, por más que el torero tentara al animal con su bello capote rojo escarlata, éste permanecia muy quieto, bufando desde el lugar donde estaba, sin moverse ni un centímetro.

Después de varios minutos, el torero, quien había rodeado varias veces al animal, tratando de llamar su atención con su capote, e incluso con su pañuelo, no logró hacer que el toro se moviera ni un centímetro, y, a pesar de que estaba consternado por la situación, le clavó una banderilla en el lomo del animal para ver si éste reaccionaba. 

El toro profirió un largo y estruendoso bufido de dolor, pero siguió inmóvil en su lugar. 

Mientras esto pasaba, el público hizo un silencio sepulcral, y el torero, presionado por lo extraño y aburrido que se había convertido el acto, clavo una segunda y tercera banderilla sobre el lomo del toro, sin obtener mas resultados, que los mismos bufidos de dolor del animal.

Asi, decidido a acabarlo todo lo más rapido posible, el torero le dio la estocada final al animal, que murió muy confundido al ver que la sangre que salia de sus heridas era de un color verde esmeralda. 

Fin. 

martes, septiembre 15, 2015

888 - Temporada de gallinas.

Sir Helder Amos | martes, septiembre 15, 2015 |
Cuando empezó la temporada de caza y llegó el tiempo de migración, el lider de los patos se consternó mucho, al no ver a ninguno de los otros patos al momento de emprender su viaje hacía el sur.

Después de buscarlos cómo loco, encontró a todos los patos escondidos en una pequeña cueva de una zona de reserva. 

-¿Qué hacen aquí escondidos? - les preguntó el pato lider - Es hora de migrar, vamos, todos a formarnos en ve y a volar al sur.
 
- Estamos escondidos, no podemos migrar este año porque ya empezó la temporada de caza - respondieron algunos patos - si salimos volando de la reserva, los humanos nos matarán a tiros con sus horribles escopetas.

- ¿Y le temen a unos humanos con escopetas? - les reprochó el lider - ¿Ustedes son patos o gallinas?

Después de un largo momento de silencio, los patos aceptaron migrar guiados por su lider, pero tan pronto se formaron y emprendieron el vuelo, un tiro le partió la cabeza al lider, salpicando a los demás patos de sangre, quienes,  asustados, regresaron a la zona de reserva, donde, desde entonces, en vez de cuaquear, no hacen mas que cacarear y picotear la tierra como los animales que realmente son. 

Fin.

martes, septiembre 08, 2015

886 - La tarjeta negra.

Sir Helder Amos | martes, septiembre 08, 2015 |
Desde la terraza de la casa con vista a la piscina dos amigas tomaban el té.

- ¿Por qué no vamos a tomar el té en otro lado? - dijo la invitada.
- Porque no tengo dinero - dijo la dueña de la casa.
-¿Estás bromeando?
- Para nada amiga.
- ¿Cómo no vas a tener dinero con esta gran casa, ese carro último modelo que tienes parqueado en tu garage y todas tus tarjetas negras?
- Ay amiga, si supieras, esta gran casa está hipotecada, mi carro, todavía lo estoy pagando, y mi tarjeta negra, ¿crees que es negra porque tengo mucho dinero? No, es negra porque, al contrario, tengo muchas deudas.
- Oh, disculpa amiga, nunca pensé...
- Tranquila, ¿quieres leche en tu té?
- Si, por favor, y dos cubos de azucar.

Fin.

lunes, septiembre 07, 2015

885 - La gran depresión económica.

Sir Helder Amos | lunes, septiembre 07, 2015 |
Cuando vio que su mejor amiga la estaba llamando, respiró profundo y se preparó para la tomenta:

- Alo.
- Hola, ¿Cómo estás? - le dijo su amiga, preocupada.
- Eh, bien - respondió dubitativamente - ¿y tú?
- No me engañes, no estás bien, tengo días que no te veo, tienes días sin salir de la casa ¿no es cierto?
- Eh, sí, pero no es por lo que crees que es...
- ¡Estás deprimida otra vez! ¡Lo sabía! ¿Por qué no me habías llamado para hablar al respecto?
- No es eso...
- ¡Vamos, vistete vamos a salir!
- No puedo...
- ¡Nada de eso! Ya voy por ti, no voy a dejar que te hundas de nuevo es ese pozo de oscuridad ¡Vistete!
- Espera, escuchame, en verdad no puedo salir, y no es porque este deprimida, o bueno, quizás si lo estoy, un poco, pero no por lo que crees, no tengo dinero, es por eso que llevo días sin dejar mi apartamento, no tengo dinero ni para comprarme un agua, así que mejor me en casa.
- ¿Segura que es solo por eso?
- Si, segura, es una depresión estrictamente económica.
- Bueno, vistete de todas maneras, yo te invito, no vemos en 20 ¡Bye!

Y colgó el teléfono, sonriendo, porque todo había salido mejor de lo que se esperaba.

Fin.

domingo, septiembre 06, 2015

884 - La gran pirámide.

Sir Helder Amos | domingo, septiembre 06, 2015 |
En mi viaje de autodescubrimiento, cuando llegue a Egipto, los habitantes de una pequeña locación, me dijeron que aquello que buscaba se encontraba en la gran pirámide que estaba en el medio del desierto, "¿Aquella?" les pregunté, señalando la triangular estructura que se veía a lo lejos, y tras obtener una respuesta afirmativa, preparé todo para emprender mi viaje hacía ella.

Al amanecer, me monté en un camello y me adentré en el desierto, usando la gran pirámide que se levantaba a mi horizonte cómo guía, al principio, a medida que marchaba hacía ella, sentí que me acercaba a mi destino con cada paso que daba mi animal, pero luego, sin importar cuantas horas marchara, la gran pirámide se veía más lejos que nunca.

Después de varias semanas de viaje, mi camello se murió deshidratado, y yo tuve que seguir mi viaje solo, más lento, porque ahora en vez de avanzar sobre cuatro patas, marchaba sobre mis dos pies; aunque habían dias en los que no me detenía, podía caminar todo el día sin sentir sed, ni hambre; pero a veces el sol y el calor me jugaban bromas pesadas, porque me hacían alucinar y ver, como en la gran pirámide que se levantaba a mi horizante, se abria un gran ojo para verme y mantenerme vigilado todo el tiempo.

Ahora que han pasado años desde que me perdí en el desierto, sigo marchando hacía la gran pirámide que todavía se ve a lo lejos; pero cada día con más ansias de llegar a ella, porque ahora, entre tantas aluciones, quiero comprobar yo mismo, si ese gran ojo que, a veces, veo, está, o no, fijado en las rocas amarillas de esa gran estructura que guia mis pasos.

Fin.

lunes, agosto 31, 2015

882 - El jardinero del cementerio.

Sir Helder Amos | lunes, agosto 31, 2015 |
Cuando el nuevo jardinero comenzó a trabajar en el cementerio, se fijo, a los pocos dias, en una señora qué visitaba todos los días el lugar para llevarle un pequeño bouquet de camelias rojas a los difuntos que allí reposaban, pero lo curioso de esta señora, es que nunca visitaba dos veces la misma tumba, si no, que cada día visitaba una diferente. 

Un día, mientras podaba la verde y brillante grama del cementerio, la señora llegó con sus camelias y se sentó en la tumba que estaba justo al lado de él y aprovechando la situación, le preguntó: 

- Ha perdido muchos familiares y personas queridas, ¿no es cierto?.
- No - respondió secamente la mujer.
- ¿Entonces por qué viene al cementerio a visitar y a traerle camelias a una tumba diferente cada día? - preguntó el jardinero, sin poder contener su curiosidad.
- Porque me gusta escuchar sus historias - dijo la mujer - soy medium - añadió, al ver la cara de perplejidad que había puesto el hombre al oír su respuesta- puedo hablar con los que se encuentran en el más allá, es por eso que todos los días visito una tumba diferente, para escuchar las historias que todos estos muertos tienen para contar: quienes fueron, cómo murieron. Todos tienen una historia diferente e interesante, nunca he escuchado dos historias iguales.
- Ah, bueno - dijo el jardinero nerviosamente- disculpe entonces, no la molesto más, siga escuchando sus historias, hasta luego.

Minutos después, el jardinero renunció a su trabajo y se juró no trabajar más nunca en un cementerio. 

Fin.

sábado, agosto 29, 2015

881 - Las mejores vacaciones.

Sir Helder Amos | sábado, agosto 29, 2015 |
Cuando se percató que sólo faltaban un par de días para que llegara septiembre, dejó todo lo que estaba haciendo en la computadora y, girando su silla, le dijo a su amigo:

- Éstas han sido las peores vacaciones de mi vida.

- ¡Bah! Todos los años dices lo mismo - le dijo su amigo, quien se encontraba acostado en la cama, lanzando una pelota de goma al aire. 

- Es que todos los años se superan, y son más aburridas que las del año anterior. 

- ¿Y has hecho algo para intentar que eso cambie? - le preguntó su amigo, continuando con su juego de pelota, sin prestarle mucha atención.

Decidido, se levantó súbitamente de la silla de la computadora, y atrapó la pelota de su amigo en el aire.

- ¡Ey! ¿Qué haces? ¡Estaba a punto de romper mi propio record! - se quejó su amigo.

- Vístete, vamos a salir.

Fin.

domingo, agosto 23, 2015

879 - El que calla no otorga, angustia.

Sir Helder Amos | domingo, agosto 23, 2015 |
>> ¡No sé! ¡No sé! En verdad no sé, no sé si me quiere o si me odia, no sé nada, ya no sé que pensar, no sé que decir, no sé cómo interpretar su silencio ¡Me estoy volviendo loco!

>> ¡Di algo!

>> ¡Habla!

>> ¡Ahora!

Fin.

domingo, agosto 16, 2015

877 - ¿Hedonismo o heroismo?

Sir Helder Amos | domingo, agosto 16, 2015 |
...
- ¡¿En serio hiciste eso?!
- Seh.
- ¡Wow! Tú eres lo máximo, me gustaría ser cómo tú.
- ¿Cómo? ¿Un hedonista de mierda que hace lo que quiere, cuando quiere?
- No, valiente; yo nunca podría hacer algo parecido, me da miedo, pena, ¿qué pensaría la gente? Pero, en cambio, a ti eso no parece importarte ni detenerte.
- ¡Quien te escuchara, diría que soy un heroe!
- Pues, para mi lo eres.
- Pfff.

Fin.

domingo, agosto 09, 2015

874 - La historia de la bruja más mala.

Sir Helder Amos | domingo, agosto 09, 2015 |
Nadie cree que detrás de la bruja más mala del bosque, se encuentra escondida un hada madrina, pero no un hada madrina cualquiera, no, si no, la hada madrina más buena que ha existido en el mundo fantástico; pero que, con el tiempo toda su luz y bondad se fue convirtiendo en maldad y oscuridad.

Su historia es la siguiente: hace mucho, mucho, tiempo, el hada madrina más buena, decidió construir un castillo en un bosque encantado, para que todas las personas, animales o seres mitológicos pudieran acudir a ella cuando necesitaran ayuda.

De tal manera, mostrando su bondad, el hada madrina, empezó a ayudar y a conceder los más profundos deseos de todos aquellos que la visitaban en su castillo; al principio, esto alegró mucho al hada, porque todas aquellas personas, animales y seres que ella ayudaba, le agradecían mucho y la vanagloriaban.

Pero con el tiempo, los rumores del hada madrina que cumplía deseos, se corrió por todo el mundo, y todas las personas, animales y seres mitológicos se presentaron en el castillo, para aprovecharse de la bondad del hada madrina.

De esa forma, una larga fila interminable se formó en las afueras del castillo, y el hada madrina pasaba todo el día cumpliendo deseos: humano, tras humano, tras caballo, tras elfo, tras dragón, tras gato, tras ganso, tras humano, tras fauno...

Pronto, todo el mundo empezó a creer que tenían derechos sobre el hada madrina, y que ésta estaba obligada a cumplir sus deseos, y empezaron a maltratar a la humilde hada madrina, sin ni siquiera agradecerle por los deseos que ésta les cumplía.

Así, poco a poco, el bondadoso corazón del hada madrina se fue marchitando; y a pesar de que por mucho tiempo, ella trató de mantener la esperanza, porque, realmente, ella cumplía los deseos de los demás como un acto de nobleza, sin esperar nada a cambio, el continuo maltrato y desagradecimiento de todos aquellos a quienes bendecía, hicieron que, tal como la rosa que nunca se riega, el corazón del hada madrina se marchitara y se convirtiera en una pasa arrugada y sin vida.

Al ver, cómo, poco a poco, toda su esperanza se convertía en desesperación,  y al sentirse usada y abusada por aquellos a los que quería ayudar, el hada madrina se convirtió en una terrible bruja, y, en cambio, empezó a maldecir a todos aquellos que osasen visitarla en su castillo.


Fin.

lunes, agosto 03, 2015

872 - El dormilón.

Sir Helder Amos | lunes, agosto 03, 2015 |
- ¡Vamos despierta! ¡Levántate de esa cama! - le dijo su mamá, haciendo mucho ruido y abriéndole las cortinas de su habitación.
- ¡Vete, mamá dejame dormir! - le dijo con un gruñido, tapándose la cara con la amohada.
- ¡Vamos despierta! ¿No sabes que la vida es eso que pasa mientras tu duermes?
- Si, lo sé - dijo, bostezando y acomodándose mejor en su cama; pero antes de quedarse dormido de nuevo, añadió- y es exactamente por eso que me gusta dormir tanto.

Fin.

martes, julio 28, 2015

870 - El ayudante del diablo.

Sir Helder Amos | martes, julio 28, 2015 |
- ¡¿Por qué está nevando en el infierno?! - gritó el Diablo, enfurecido.
- Lo siento señor, me equivoqué al graduar la temperatura - murmuró su asistente por lo bajo.
- ¡Eres un inútil! - le gritó el Diablo, botando fuego por la boca - primero, le das un día libre a los torturadores, luego, arruinas los instrumentos de torturas, ¡¿Y ahora esto?¡
- Lo si-siento, señor-ñor - titubeó su asistente.

El diablo no le dijo nada más y se lo quedó mirando muy fijamente, sospechando, si éste nuevo asistente no habría sido enviado por su gran y único enemigo para arruinar las cosas allá abajo; pero después de un largo rato, y de asegurarse a sí mismo, que Dios sería incapaz de hacer semejante cosa, soltó un bufido y le ordenó a su asistente a que fuera a ponerle clavos a la escalera del infierno para que los pecadores se puyaran los pies al bajar.

Mientras tanto, en el cielo, Dios se reía a carcajadas de lo que pasaba en el infierno, y le dijo a San Pedro:

- ¿Estás viendo Pedro? Jajaja ¡Te dije que nunca se iba a dar cuenta!
- Pero eso va en contra de sus valores, Señor - dijo Pedro, frunciendo el entrecejo.
- ¡Ay Pedro, Pedro, en el amor y en la guerra no hay valores, allí todo se vale! - dijo Dios, ordenándole, telequinéticamente, a su espía, que clavara completamente los clavos en la escalera del infierno, para que ningún pecador resultara herido al bajarla.

Fin.

lunes, julio 27, 2015

869 - El secreto del mago.

Sir Helder Amos | lunes, julio 27, 2015 |
Después del show de magia, un niño muy astuto y perpicaz, logró colarse al camerino del mago, y tomándolo por sorpresa le preguntó:

- ¿Cuál es tu secreto? ¡Dime! ¿Cuál es tu secreto?
- ¿Mi secreto?
- ¡Si! ¡Tu secreto! ¿Es tu varita? - siguió preguntando el niño, muy hiperactivamente - ¿Tu sombrero? ¿Tu capa? ¿Cual es tu secreto? ¿Cómo haces para hacer magia?
- Querido niño - empezó a decir el mago - mi secreto no reside ni en mi varita - dijo dándole la varita al pequeño - ni en mi sombrero - continuó , quitándose su sombrero y poniéndoselo sobre la cabeza al niño - ni mucho menos en mi capa - siguió diciendo, mientras le ponía su capa sobre los hombros al pequeño - el secreto de la magia es creer.
- ¿Creer? - inquirió el niño, arrugando la nariz.
- Si, mientras creas en la magía, ésta se hace realidad ¡Mira!

Haciendo un ademán con sus manos, el mago hizo aparecer, de la nada, una roja y brillante manzana.

- Toma, te la regalo.
- Gracias - dijo el niño, tomando la manzana entre sus manos con los ojos muy abiertos - ¿Es de verdad?
- Si, muérdela, y cuando la pruebes te darás cuenta que es la manzana más dulce y deliciosa que hayas probado en tu vida, porque es una manzana mágica.
- ¡Mmmnnn! ¡Está deliciosa! ¡Gracias señor mago!
- De nada, pequeño, ahora devuelveme mi varita, mi sombrero, mi capa y regresa con tus padres, que deben de estar preocupados.
- Si, señor, mago, y no se preocupe, su secreto está a salvo conmigo, ¡No se lo diré a nadie! - dijo el niño, antes de salir corriendo del camerino del mago.

Un par de minutos más tarde, del sombrero del mago salió un conejo gris, que, sosteníendo entre sus patas una zanahoría, se quedó mirando muy fijamente al mago, juzgandolo.

- ¿Qué? - le preguntó el mago.
- ¿No te da vergüenza? ¿Mentirle a ese pequeño? - le preguntó el conejo muy seriamente.
- No - respondió el mago sonriendo.
- ¿Cómo puedes dormir en las noches?
- Eso si no puedo decirtelo, porque ese es el mejor secreto que guardamos nosotros los magos.

Fin.

jueves, julio 23, 2015

868 - El majestuoso traje de la princesa exploradora.

Sir Helder Amos | jueves, julio 23, 2015 |
Todos los exploradores se enfurecieron cuando, a última hora, la Princesa decidió formar parte en la siguiente expedición a uno de los bosques vecinos del reino; porque a pesar de que ya tenían todo listo para partir, la Princesa ordenó posponer la expedición hasta que el sastre y joyero real le hubieran confeccionado un traje con finas telas y lleno de incrustaciones de piedras preciosas, porque el uniforme de exploradora regular no le gustaba. 

Durante la expedición, todos los exploradores murmuraban secretamente entre ellos su descontento con la Princesa y su nuevo traje, porque llamaba mucho la atención, espantaba a los animales salvajes y sobretodo, porque los había hecho esperar tres semanas a que tal majestuoso, pero inutil, traje estuviera listo. 

Después de una semana en el bosque, los exploradores encontraron una tribu de hombres salvajes, quienes los superaban en número, y que en un abrir y cerrar de ojos, los capturaron y encarcelaron a todos menos a la Princesa, quien, al ser vista en tan majestuoso y brillante traje,  fue llevada, en cambio, ante el monarca de la tribu. 

Mientras la Princesa hablaba con el monarca, a todos los exploradores los montaron sobre la rama de un árbol muy peculiar y les ataron sogas a sus cuellos, para ahorcarlos cuando se les diera la orden de hacerlo. 

Después de una angustiosa espera, cuando la Princesa salió de la tienda del monarca de la tribu, dándose las manos y haciéndose reverencias entre ellos, éste dio la orden de que liberaran a sus prisioneros y los dejaran volver a su reino. 

- ¡Muchas gracias por salvarnos su majestad! - le decían los exploradores a la Princesa de regreso a casa. 
- De nada - respondía  ella altivamente - aunque de regreso al reino, deberán agradecer, tambien, al sastre y joyero real, porque de no ser por ellos, yo también estaría guindando de la rama de ese árbol tan peculiar. 

Fin. 

lunes, julio 20, 2015

867 - La casa embrujada.

Sir Helder Amos | lunes, julio 20, 2015 |
Al caer la noche, cuando el fantasma del tío Joe se despertó, algo le pareció muy peculiar: el estudio donde dormía estaba completamente vacío.

- ¡Oh, se volvieron a mudar! - dijo el fantasma, luego de recorrer toda la casa y descubrir que todas las habitaciones estaban vacías - ¿Para donde se habrán ido ahora? - se preguntó, saliendo volando de la casa y empezando a buscar la nueva locación de su sobrino favorito.

Mientras tanto,  en una pequeña casa en Massachusetts, el sobrino del fantasma se acostó junto a su mujer y le dijo:

- Esta nueva casa me gusta mucho, ojalá no esté embrujada, ya estoy cansado de mudarme.
- Yo también - dijo su mujer, abrazándolo fuertemente.

Fin.

domingo, julio 19, 2015

866 - Mañana será otro día.

Sir Helder Amos | domingo, julio 19, 2015 |
19 de julio: Querido diario, sigo con mi mala racha, hoy tuve un día terrible, nada me salió bien, pero no pierdo las esperanzas, mañana será otro día.

20 de julio: Querido diario, que díficil es no perder las esperanzas, aunque parezca increible, mi día de hoy estuvo peor que el de ayer, pero bueno, mañana será otro día.

21 de julio: Querido diario, ¡¿Cómo pueden pasarle tantas cosas malas a una sola persona?! ¡Y al mismo tiempo!  Por momentos, siento que ya no puedo más; pero en esos momentos respiro profundo,  pienso que mañana será otro día y sigo adelante.

22 de julio: Querido diario, por más que intento, e intento, ya no puedo, no puedo, puras cosas malas siguen pasandome, una tras otra,  y aunque me repita mil veces que mañana será otro día, ya me es dificil de creerlo.

23 de julio: Querido diario, gracias por haberme acompañado en este viaje, y por haber estado siempre conmigo, fuiste mi único y mejor amigo; pero ya he perdido las esperanzas, cada día que pasa es peor que el anterior, y en vez de que las cosas mejoren, empeoran, es por eso que me despido, porque mañana, ya no habrá más mañana.

Fin.

miércoles, julio 15, 2015

866 - El tatuaje irónico.

Sir Helder Amos | miércoles, julio 15, 2015 |
Esa noche, Billy, el tatuador, estaba aburrido, no había atendido ni a un sólo cliente, y las horas se hacían más y más largas detrás del mostrador, mientras esperaba a que alguien entrara a su tienda. 

Alrededor de las doce de la noche, un joven, que apenas había cumplido la mayoría de edad, entró a la tienda, y le dijo muy entusiasmado:

- Buenas, me gustaría tatuarme la frase, "Nada es para siempre" con letras góticas en el pecho. 
- ¿Seguro? - le preguntó, Billy, soltando un buffido.
- Si, esa frase me encanta, porque es tan real, en la vida nada es para siempre - dijo el joven, entusiasmado.
- ¿Y te la quieres TA-TU-AR en el pecho?
- Si, por favor. 
- ¿No estás ebrio ni drogado? ¿No? - inquirió finalmente Billy, levantándose del mostrador, obstinado, porque de entre todos los tipos de clientes que existen, éste fuera el primero de la noche.
- No, no, para nada, estoy sobrio - le aseguró el joven. 
- Bueno, ven, pasa por acá. 

Fin. 

martes, julio 07, 2015

863 - La promesa.

Sir Helder Amos | martes, julio 07, 2015 |
Sentado detrás del escritorio de su estudio, miraba con tristeza las fotos de su ex-mujer, había pasado toda la tarde llorando por ella.

*Toc, toc. 

- Adelante - dijo el hombre, con una vos carrasposa y apagada. 

Al estudio entró un hombre alto, fuerte, y muy bien peinado, que llevaba un gran saco, donde tenía guardadas ambas  manos.

- ¡Cuñado! ¿Cómo estas? - le preguntó el hombre, guardando las fotos de su ex-mujer - ¿qué te trae por aquí? 
- Estoy bien, y he venido a cumplir con la promesa que te hice. 
- ¿Promesa? ¿Qué promesa, cuñado?
- La promesa que te hice el día que le propusiste matrimonio a mi hermanita - dijo el cuñado sin inmutarse. 

El hombre se quedó en silencio, tratando de recordar todo lo que había pasado en aquel majestuoso día donde su ex-mujer había aceptado casarse con él.

- ¿Te refieres... a...? - empezó a decir el hombre, incrédulo. 
- Si - dijo el cuñado, sacando sus manos de su saco y sosteniendo un arma que apuntaba al corazón del hombre.
- ¡Esto no puede ser cierto! ¿Éstas bromeando? - titubeó el hombre, alzando y manteniendo las manos al aire.
- No, yo te lo prometí.
- ¡Pero fue tu hermana quien me dejó! ¡Fue tu hermana quien se escapó con el jardinero! - se defendió el hombre - ¡Yo todavía la amo! ¡Y la amaré por siempre! Tal como se lo prometí en mis votos cuando nos casamos.
- Lo sé - dijo el hombre friamente - pero una promesa es una promesa.

Sin decir nada más, el cuñado apretó el gatillo y mató al hombre, perforando su dolido corazón con una bala de acero fria.

Al morir, tal como lo había prometido, el hombre amaría a su ex-mujer por siempre; y así, ambos, tanto el hombre como el cuñado, cumplieron sus promesas. 

Fin.

862 - La cajita (in)feliz.

Sir Helder Amos | martes, julio 07, 2015 |
Esa noche, su papá, se había quedado trabajando hasta tarde; cuando finalmente llegó a la casa, lo hizo con comida rápida para disculparse por su retraso. El niño, al principio, emocionado por la comida, le arrancó a su papá de las manos la cajita roja con asas amarillas que este le ofrecia; pero cuando la abrió, su rostro se torno rojo de ira, porque el pequeño juguete que traía la cajita, ya lo tenía, la hamburguesa tenía vegetales, a pesar de que a él no le gustaban, y las papitas fritas estaban frias y aguadas. 

El niño, llorando y reclamando, pelió con sus padres, quienes, regañandolo, lo obligaron a sacarle las detestables verduras a su hamburguesa y a comérsela antes de irse a la cama castigado.

Fin. 

domingo, julio 05, 2015

861 - La cajita (in)feliz.

Sir Helder Amos | domingo, julio 05, 2015 |
Cansado y con ampollas en los pies, el niño, hambriento, sucio y despeinado, se acercó al último contenedor de basura que quedaba en la calle; allí empezó a hurgar la basura, con la esperanza de encontrar algo que pudiera comer; pero sin obtener mucho éxito al principio, sin embargo, cuando estaba a punto de darse por rendido, se encontró una cajita roja de asas amarillas, que tenía en su interior: un par de hojas de lechuga,  una rodaja de tomate, una de pepinillos, un pedazo de pan, y varias papas fritas mordisqueadas.

Al ver esto, el rostro del niño se iluminó, y abrazando la cajita fuertemente, para que nadie pudiera quitársela,  regresó corriendo a debajo del puente, del cual vivía, para darse su gran banquete.

Fin.

miércoles, julio 01, 2015

860 - La sorpresa de compromiso.

Sir Helder Amos | miércoles, julio 01, 2015 |
- Ya, puedes abrir los ojos - dijo el novio plebeyo, colocándose frente de ella y arrodillándose.

Cuando la Princesa abrió los ojos, se quedó congelada con lo que vio: sus padres habían sido brutalmente asesinados y yacian muertos sobre sus tronos,

- Ahora que tus padres no están para oponerse - continuó diciendo el novio plebeyo - ¿Te casarías conmigo? - le preguntó, sacando de su bolsillo un anillo de compromiso sin diamante.

La Princesa, alternando la mirada entre su novio arrodillado frente a ella, y sus padres muertos, no pudo responder la pregunta que éste le  hacía y se desmayó al instante.

Fin.

viernes, junio 26, 2015

858 - El último grito de la moda.

Sir Helder Amos | viernes, junio 26, 2015 |
- ¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!! - gritó, horrorizada, luego de abrir los ojos lentamente y ver su reflejo en el espejo. 

Fin.

(En ese día tan importante, había contratado a los mejores y más actualizados asesores de moda y estilistas para verse bella, y, confiando plenamente en ellos, había cerrado los ojos mientras la vestían y la peinaban con las mejores prendas y peinados de última moda.) 

domingo, junio 21, 2015

856 - La serpiente, la manzana y el pecado.

Sir Helder Amos | domingo, junio 21, 2015 |
Mientras el cura de la catedral limpiaba el altar del altísimo, escuchó cómo las puertas de la iglesia se abrieron y cerraron lentamente, para luego darle paso a un taconeo firme que resonó por todo el lugar.

Al darse la vuelta, el cura quedó pasmado al ver a la mujer, alta, elegante, vestida de negro, con un gran sombrero, y un pequeño velo, negro transparente, sobre su rostro que no ocultaba su gran belleza; que caminaba por el pasillo central de la catedral, acercándose a él con paso decidido.

- Padre, me gustaría confesarme - dijo la mujer sin inmutarse, al llegar a donde él estaba.

Sin palabras, el cura, solo se límito a señalar el confesionario con su dedo y a hacerle señas para que la mujer lo siguiera.

Después de varios mínutos, la mujer salió del confesionario y se arrodilló frente a una imagén de la Virgen María para rezar su penitencia; mientras lo hacía, el cura, no le quitó ni un solo segundo la mirada de encima, luchando consigo mismo para no tener pensamientos impuros por los pecados que acaba de escuchar.

Al terminar sus oraciones, la mujer se levantó, y con su respectivo taconeo se dirigió a la puerta de la catedral, por donde había venido; pero a mitad de camino, dio media vuelta y regresó a donde estaba el cura.

- Disculpe Padre, lo olvidaba - dijo la mujer, sacándo de su pequeña bolsa una roja y brillante manzana y una tarjetita de presentación - muchas gracias por todo, tenga una pequeña ofrenda que le he traído, y mi número en caso de que algún día necesite de mis servicios.

- Gr-gracias - titubió el cura, aceptando lo que se le ofrecía.

Sin decir más nada, la mujer hizo una pequeña reverencia con su cabeza, y se marchó.

El cura, atónito por lo acaba de suceder y olvidando el primer capítulo de las sagradas escrituras,  mordió institivamente la manzana y se guardó el número de la bella dama, en el bolsillo secreto de su sotana.

Fin.

domingo, junio 14, 2015

853 - La piscina del infierno.

Sir Helder Amos | domingo, junio 14, 2015 |
- ¡Mira!  - dijo el joven, furioso, lanzándole el periodico a su mamá que estaba al otro lado de la mesa - Hayaron otro muerto en la piscina, voy a hablar.

- ¿Estás loco?  - le respondió la madre, tranquilamente, sin ni siquiera tomarse la molestia de mirar el periodico - Si hablas, dirán que estás loco y te encerrarán en un manicomio.

- ¡Pero mamá! No puedo quedarme callado más tiempo, tengo que hablar, decirles todo, para que cierren la piscina y no ocurran más accidentes.

- ¿Y crees que te creerían? ¿En verdad crees que te creerían? - dijo la madre, juntando su tostada con mantequilla.

- ¡Mamá! Yo ví, con estos dos ojos, como desde la pequeña grieta que se abrió en el fondo de la piscina, con el último terremoto, salieron decenas de demonios y jalaron hasta el fondo a aquel pobre muchacho, que nadaba tranquilamente, por los pies hasta que se ahogó.

- Y eso es problema tuyo ¿por qué?..

- Mamá, ¿Cómo puedes ser así?

- Soy así, porque la vida me ha enseñado a no meterme en lo que no me incumbe - dijo la madre indiferentemente - y espero que tú, hijo mio, sigas mi consejo y no tengas que aprenderlo por tu propio escarmiento, si hablas, te catalogarán cómo loco, nadie te creerá y, además, te ganarás a decenas de demonios de enemigos, así que, vamos, olvidate de eso, termina tu desayuno y alistate que se está haciendo tarde.

Fin.

viernes, junio 12, 2015

852 - Los estudios universitarios del pequeño Al.

Sir Helder Amos | viernes, junio 12, 2015 |
Cuando el pequeño Al, que era el menor de cuatro hermanos de una familia de drogadictos, entró a la universidad, todos en el barrio donde vivía se enorgullecieron de él y lo felicitaban diciéndole: 

- ¡Así se hace, pequeño Al, no sigas el camino de tus hermanos!

- ¡Qué bueno que estés estudiando! ¡Supérate, muchacho, y sal adelante! 

- Yo sabía que tú eras el intelegente de esa familia, Al, ¡no te rindas!

- Gracias - les decía Al, quien recibía todos estos comentarios sonriendo levemente y bajando la cabeza;  pero no por timidez ni humildad, sino por lo que le costaba aguantarse la risa, al escuchar las estupideces que pensaban sus vecinos sobre él, cuando él sólo había comenzado a estudiar en la universidad con el unico proposito de conocer más personas y, así, conseguir más clientes a quien venderles drogas.  

Fin. 

lunes, junio 08, 2015

851 - El pozo de los deseos.

Sir Helder Amos | lunes, junio 08, 2015 |
Hace mucho tiempo, en la parte más profunda de un bosque, había un pequeño claro donde estaba un pozo mágico que cumplia tres deseos. 

Un día un joven audaz, educado y bien vestido, que estaba perdido en el bosque, se encontró con el pozo, y cuando se acercó para sacar un poco de agua para beber, se sorprendió al escuchar una voz, que provenía del pozo, decir: 

- Por una moneda te concedo tres deseos. 

El joven, vaciando sus bolsillos, encontró una moneda y sin perder ni un segundo la tiró al pozo. 

- ¿Cuál es tu primer deseo? 

- Inteligencia - dijo el joven - quisiera tener mucha inteligencia y saberlo todo. 

- Concedido, ¿Cuál es tu segundo deseo?

- Tener manos creadoras - deseó el joven - quisiera tener manos capaces de crear cualquier cosa. 

- Concedido, ¿Cuál es tu tercer, y último, deseo?

- Tener el poder de dar vida - pidió el joven - quisiera tener el poder de darle vida a todas mis creaciones. 

- Concedido.

El joven, al tener el don de la inteligencia, encontró el camino de regreso a casa y se fue del bosque. 

Un año más tarde, el  mismo joven, pero pálido, ojeroso y con un aspecto desaliñado, regresó a donde estaba el pozo, llevando una gran caja de cartón de la cual provenía algunos sonidos que parecían llantos, suplicas y quejas. 

Acercándose al pozo, el joven, esperó un poco, en silencio, luego un rato más, y después, perdiendo la paciencia,  lanzó la caja de cartón dentro del pozo; y vaciando sus bolsillos, sacó una pequeña daga, que utilizó, cómo pudo, para cortarse ambas manos, qué luego lanzó, tambien, dentro del pozo, antes de regresar a casa con una sonrisa agridulce en los labios.

Fin.

viernes, junio 05, 2015

850 - La mariposa derrocada.

Sir Helder Amos | viernes, junio 05, 2015 |
Después de pasar el día volando por la ciudad, cuando la mariposa monarca regresó al pequeño jardín que comprendía su reinado, se encontró con cientos de polillas que, aprovechando su ausencia, habían invadido su jardín y se habían apoderado de él, dejándola sin nada. 

Fin.

miércoles, junio 03, 2015

849 - Sueño de una tarde de verano.

Sir Helder Amos | miércoles, junio 03, 2015 |
En una tarde de verano, mientras estaba sentado junto a su ventana, vio pasar a decenas de parejas felices que caminaban por el parque tomados de la mano; hasta que, entre un suspiro y otro, se quedó dormido.

Fin.

lunes, mayo 25, 2015

846 - El Anticristo.

Sir Helder Amos | lunes, mayo 25, 2015 |
Cuando el niño llegó de la iglesia, aterrado por las palabras que había dicho el cura sobre el  juicio final y la ira de Dios contra la humanidad pecadora; recogió todas las biblias e imágenes de Jesus y la Virgen que habían en su casa y las empezó a quemar en el jardín.

Su madre, al ver lo que estaba pasando desde la ventana de la cocina, salió corriendo al jardin y le preguntó a su pequeño, sobresaltada:

- ¿QUÉ HACES? ¿ESTÁS LOCO? ¿POR QUÉ ESTAS HACIENDO ESTO?

- Porqué yo no quiero un Dios que me juzgue y me castigue por mis acciones - le respondió el niño, quien había empezado a llorar - ese Dios me da miedo - continuó diciendo mientras señalaba la montañita de imágenes y biblias que ardían lentamente en el fuego. 

La madre, confundida y asustada por las acciones de su pequeño, lo agarró a la fuerza, lo metió en el carro y lo llevó de regreso a la iglesia para que le hicieran un exorcismo. 

Fin. 

martes, mayo 19, 2015

843 - Sir Helder Amos.

Sir Helder Amos | martes, mayo 19, 2015 |
Cuando una de las brujas, de las cuales el micro-escritor había escrito, leyó el microcuento en el que aparecía, se enfureció tanto, al verse descrita como un ser demoníaco, que visitó al micro-escritor, y, mostrándole su verdadera maldad, le maldijo las manos para que le dolieran y sangraran cada vez que escribiera una historia. 

El micro-escritor al no poder resistir el dolor y el sangramiento de sus manos, dejó de escribir por un par de semanas y buscó a la bruja para que le levantara la maldición; pero ésta, enfurecida todavía, le dijo que solo le levantaría la maldición si él editaba su microcuento y la describía como un ser bello y celestial. 

El micro-escritor, ofendido, rechazó la propuesta de la bruja, regresó a su casa, y soportando el dolor y el sangramiento de sus manos, siguió y siguió escribiendo 365 y más microcuentos. 

Fin. 

miércoles, mayo 13, 2015

841 - El super-villano II

Sir Helder Amos | miércoles, mayo 13, 2015 |
Después de que destruyó todo el mundo, se paró sobre las escombros, miró a su alrededor y sonrió orgulloso de su trabajo; pero al momento siguiente, al admirar por segunda vez su gran trabajo, entre el silencio y la solitud del nuevo mundo destruído, la sonrisa se borró de su cara. 

Fin. 

lunes, mayo 11, 2015

840 - El super-villano.

Sir Helder Amos | lunes, mayo 11, 2015 |
Un milisegundo antes de caer de bruses contra el fango, descubrió que podía volar y que tenía superpoderes. Dando una pirueta en el aire, logró colocarse detrás de aquellos que lo estaban molestando, y los calcificó con su mirada laser.

Ahora que era invencible, el mundo entero iba a pagar por aquellos pocos que lo habían molestado y se habían burlado de él.

Fin. 

viernes, mayo 08, 2015

839 - El aroma de las flores.

Sir Helder Amos | viernes, mayo 08, 2015 |
Cuando el gran amor que sentía por su novio empezó a extinguirse, el dulce y delicioso aroma de las flores, que él regalaba cada vez que la veía, le empezó a oler a muerto y a cementerio.  

Fin. 

jueves, mayo 07, 2015

838 - Pasta de cocaína.

Sir Helder Amos | jueves, mayo 07, 2015 |
Cuando llegó a su casa y vió a su pequeño durmiendo sobre unas hojas de papel periódico, supo de inmediato que era el momento de arriesgarse, de dejar su moral y valores de un lado, y de hacer la llamada que debío de haber hecho hace mucho tiempo.

- ¿Aló? ¿Paco? Cambie de opinión, si estoy interesado en vender tu mercancia. 

Fin. 

lunes, mayo 04, 2015

837 - El secreto mejor guardado.

Sir Helder Amos | lunes, mayo 04, 2015 |
- ¿Y ese vestido? ¿Nuevo? 
- Si - respondió ella altivamente. 
- Te viene de maravilla, te ves tan elegante, fina y delicada. 
- Muchas gracias, me halagas - dijo ella con un tono pretencioso y una sonrisita en los labios;  sin ni siquiera inmutarse, un poco, al recordar que para obtener ese vestido, que era el último que quedaba en rebaja, tuvo que jalarse por los pelos y caerse a golpes con otra mujer. 

Fin. 

domingo, mayo 03, 2015

836 - Los dos Príncipes.

Sir Helder Amos | domingo, mayo 03, 2015 |
Había una vez un Príncipe, que se llamaba Ru, que, una noche, cuando echó de su recámara privada a un cuervo horrible, éste, que no era más que un malvado hechicero convertido en cuervo, le lanzó una maldición que hacía que el Príncipe Ru se convirtiera en mujer tan pronto se ocultara el sol.

Manteniendo su maldición en secreto, el Príncipe Ru, sólo salía de su recámara de día y regresaba a ella antes de que se ocultara el sol. 

Un día, después de varios años de haber sido maldito, el Príncipe Ru, cansado de pasar todas sus noches encerrado en su recámara, decidió ir, cómo Princesa, al gran baile de cumpleaños del Príncipe del reino vecino. 

El Príncipe del reino vecino, que se llamaba Eric,  se enamoró a primera vista de la Princesa Ru, tan pronto la vio entrar en sala de baile, e ignorando a todas las demás princesas y duquesas que habían asistido a su cumpleaños, el Príncipe Eric bailó todo la noche con la Princesa Ru, y antes de que saliera el sol y ésta se marchara, le regaló una pequeña cadena de oro como símbolo de su amor.

Al amanecer, cuando el Príncipe Ru llegó a su habitación, se lanzó a su cama a llorar, confundido, porqué a pesar de ser hombre, también se había enamorado del Príncipe Eric, y entre sollozos se quedó dormido apretando fuertemente en su mano derecha la cadena que le había regalado.

Un poco después del mediodía, el Príncipe Eric, llegó al castillo del Príncipe Ru preguntando por la Princesa; pero cuando el Rey, padre de Ru, le dijo que él no tenía ninguna hija, y que solo tenía un hijo, el Príncipe Eric se negó a creerle. 

El Rey, para demostrarle al Príncipe Eric que decía la verdad, mandó a llamar a su hijo, quien seguía dormido en su recámara privada. 

Pero cuando el Príncipe Ru se presentó ante ellos, medio dormido; a pesar de lo despeinado y lo hinchado que tenía los ojos de tanto llorar, el Príncipe Eric, que reconoció en él la cadena de oro que guindaba de su cuello y los ojos de la Princesa con la que había bailado la noche anterior, corrió hacía él y le dio un gran abrazo y un tierno beso en los labios. 

El Rey, a ver a su hijo besándose con otro hombre, ordenó, furioso, a los guardias reales, que los separaran, que encarcelaran al Príncipe Eric en las mazmorras de su castillo y que encerraran a su hijo en su recámara privada. 

De regreso en sus aposentos, el Príncipe Ru, se lanzó de nuevo sobre su cama a llorar, aún más confundido que antes, porque aparte de su amor prohibido, también lo confundía la reacción violenta de su padre. 

De pronto, entre sollozos, el Príncipe Ru, escuchó un toqueteó en su ventana, y cuando la abrió para ver qué pasaba, un cuervo horrible entró volando en su habitación, soltó sobre la cama una daga que llevaba en sus patas y salió volando tan rápido cómo había entrado. 

El Príncipe Ru, agradecido con el cuervo, por darle la solución a todo su sufrimiento y confusión, agarró la daga entre sus manos y la clavó sobre su corazón, muriendo instantáneamente. 

Mientras tanto, en las mazmorras del castillo, el Príncipe Eric también lloraba, pero no de confusión, porque a él no le importaba que Ru fuera hombre, si no de rabia y frustración al no poder estar con el amor de su vida porque el Rey no entendía que el amor no tenía límites. 

De pronto, entre los barrotes de la pequeña ventana que había en la mazmorra del Príncipe Eric, se coló en horrible cuervo, qué después de haber visto al Príncipe Ru quitarse la vida, le había sacado la daga de su corazón y llevándola entre sus patas, la dejó caer sobre el regazo del Príncipe Eric. 

El Príncipe Eric, al entender su significado, soltó un gran grito de dolor, y se lanzó al piso abrazando fuertemente la daga, que todavía tenía rastros de sangre de su amado, sobre su pecho.

El cuervo esperó a que el Príncipe Eric, se clavara, también, su daga en el corazón; pero al ver que éste no lo haría, se fue volando, graznando ruidosamente. 

A pesar de que el Príncipe Eric no le entregó su vida al cuervo, no pudo comer ni beber, el pan y agua que le daban en la mazmorra cada mañana, por el dolor y sufrimiento que sentía; y al cabo de una semana, murió con la esperanza de reencontrarse con su amor, el Príncipe Ru, en el más allá y ser felices en la eternidad. 

Fin. 

miércoles, abril 22, 2015

834 - La Princesa con neumonía.

Sir Helder Amos | miércoles, abril 22, 2015 |
Mientras que el doctor auscultaba a la Princesa con su estetoscopio, le preguntó: 

- Y digame, su majestad, ¿de qué color es la flema? 
- Eh... éste... - titubieó la Princesa por un momento mientras examinaba, rápidamente, con la mirada, toda la habitación en busca de ayuda - Esmeralda.
- ¿Cómo? - indago el doctor, confundido. 
- Verde esmeralda - respondió la Princesa ruborizándose un poco y bajando la mirada al suelo. 

Y al escuchar la respuesta, la reina, que estaba al otro lado de la habitación, sonrió levemente y se sintió muy orgullosa de su hija. 
 
Fin. 

domingo, abril 12, 2015

830 - La pesadilla del proletariado.

Sir Helder Amos | domingo, abril 12, 2015 |
Cansado y acalorado, se sentó en una silla extensible en frente la piscina, cerró los ojos por un momento y se quedó dormido.

Cuando despertó, encontró a una hermosa chica en bikini a su lado, con una piña colada para él en su mano. 

Sin poder creer lo que pasaba, se pellizcó fuertemente el brazo; al sentir el dolor y ver que todo era real, que su sueño se había vuelto realidad, tomó la piña colada, le dio un sorbo y se quitó la camisa para broncearse; pero antes de que hubiera podido ponerse cómodo, de los altavoces de la piscina resonó la carcajada de su horrible jefe, quien no pudo aguantarse más la risa,  y le anunció, que estaba despedido por quedarse dormido mientras debía de estar limpiando la piscina.  

Fin. 

lunes, abril 06, 2015

829 - El regalo del hada madrina.

Sir Helder Amos | lunes, abril 06, 2015 |
Había una vez un hada madrina que le encataba hacer regalos a las princesas, para que fueran más lindas y felices. 

Un día, los rumores de que en un reino lejano vivía una princesa tan fea qué nadie, ni el más pobre de sus plebeyos, quería casarse con ella, llegaron a los oídos del hada madrina, y ésta, preocupada por el destino de la pobre  princesa, emprendió su viaje para darle el regalo de la belleza. 

Cuando el hada madrina llegó al castillo y entró volando por la ventana en la habitación de la princesa, ahogó un grito de terror y se llevó las manos a la boca al ver que la princesa era realmente fea; pero después de un par de minutos, el hada madrina recordó su misión y despertó a la princesa.

- Querida hija, despierta, toma - le dijo, dándole un pequeño espejo de plata que había llevado consigo.

La princesa, soñolienta, se alegró mucho al ver al hada madrina, y agarró el espejo con manos temblorosas sin atreverse a mirarse en él.

- Mirate en el espejo, hija mía - empezó a decir el hada.

- No quiero, yo soy muy fea.

- Mirate en el espejo, hija mía - repitió - para que pueda darte el regalo de la belleza. 

La princesa levantó lentamente el espejo y vio su horrible reflejo en él.

- Espejo mágico que ve más que el exterior, refleja el interior, y haz que el rostro de esta desgraciada princesa refleje la belleza de su alma - dijo el hada madrina haciendo garabatos en el aire con su varita y tocando la cabeza de la princesa al terminar. 

Pero, tan pronto terminó de decir el hechizo, el rostro de la princesa se empezó a deformar aún más de lo deforme que ya era, y le empezaron a salir pustulas llenas de pus y verrugas peludas por todo su rostro, porque la princesa, a pesar de ser fea, era muy pretenciosa, odiosa, déspota y malvada.

La princesa, al ver su rostro deformarse frente al espejo, pegó un grito, horrorizada, que despertó a todos en el castillo, haciendo que los guardias, que siempre cuidaban sus aposentos, entraran rapidamente en su habitación y capturaran al hada madrina sin dejarla decir ni una sola palabra. 

Al día siguiente, cuando la princesa le contó a su padre, el Rey, la maldición que le había echado el hada madrina, éste ordenó que le cortaran las alas, qué rompieran su varita y que la encarcelaran en una de sus mazmorras por toda la eternidad. 

Fin 


lunes, marzo 30, 2015

827 - El espejo mágico.

Sir Helder Amos | lunes, marzo 30, 2015 |
Cuando se quedó solo en el baño del gimnasio, se paró semidesnudo frente al espejo y le preguntó:

- Espejito, espejito, ¿quien es el más musculoso y bonito?

Y un segundo más tarde, el espejo le dió su respuesta, cuando la puerta del baño se abrió y le mostró el reflejo del entrenador, quien venía entrando al baño, apurado. 

Fin. 

martes, marzo 24, 2015

826 - La cadena alimenticia.

Sir Helder Amos | martes, marzo 24, 2015 |
Un día, mientras envenenaba una manzana, la bruja del bosque recibió una visita inesperada; un conejo, un ciervo y un jabalí, tocaron a su puerta, los tres animales estaban furiosos y dolidos, porque esa mañana, todos, habían perdido un familiar cercano en manos de los cazadores. 

La bruja trató de explicarles que la caza era normal y que era usada por los humanos para poder subsistir; pero los animales al no entender el ciclo de la vida, le pidieron a la bruja que le diera conciencia a los cazadores, para que no mataran más animales del bosque.

La bruja, al no poder cambiar las leyes de la naturaleza, se le ocurrió una idea mejor, y  hechizó el bosque para que la próxima vez que unos cazadores entraran en él, los animales cambiaran de cuerpo con ellos para que así pudieran dar ejemplo a los otros humanos de que cazar animales es malo.

Los animales, después de agradecer a la bruja, se marcharon impacientes a esperar a que llegaran cazadores al bosque para poder empezar a predicar que cazar animales es malo y cambiar, poco a poco el mundo.

El día siguiente, cuando tres cazadores de una aldea cercana se metieron a cazar en el bosque, el hechizo de la bruja surtió efecto y el alma de los cazadores cambió de cuerpo con el de los animales y viceversa.

Las primeras horas del día, el ciervo, el conejo y el jabalí, jugaron y corrieron por el bosque en su forma de humanos, e incluso, se acercaban y alimentaban a los otros animales que se encontraban por su camino; pero a medida que se acercaba el mediodía, empezaron a sentir hambre, y trás descubrir de muy mala manera que los humanos no comen pasto, empezaron a discutir entre ellos, porque el jabalí, olvidándose de su proposito y dejándose llevar por el hambre que sentía, quería cazar un animal para comerselo y sacear su apetito; el ciervo, quería regresar a la casa de la bruja para que quitara el hechizo; y el conejo, quería buscar otra manera saludable de saciar su hambre; pero tras discutir por horas, los tres animales terminaron separandose y tomando cada uno un camino distinto.

El jabalí, hambriento y enfurecido, sacó su rifle y se cazó al primer animal que se le cruzó por el frente, que no fue más que su propio cuerpo de jabalí, y que al morir, liberó el alma del humano que volvió a su cuerpo, y expulsó el alma del animal al más allá.

El conejo, buscó y buscó insatisfactoriamente por el bosque, probando todas las hojas de los árboles y frutas que saciaran su hambre y lo alimentaran sanamente, pero después de varios días murió de inanición; pero éste al morir dejó encerrada el alma del humano en su cuerpo de conejo.

Y finalmente, el ciervo, que regresó a la casa de la bruja, logró volver a la normalidad, y ahora anda por el bosque, explicándole a los animales, que los humanos no son malos, y que éstos cazan solo para poder comer y mantenerse con vida.

Fin.

jueves, marzo 05, 2015

821 - El (des)acuerdo.

Sir Helder Amos | jueves, marzo 05, 2015 |
- ¿Aceptas a éste hombre como tu esposo, en las buenas y en las malas hasta que la muerte los separe?
- Acepto. 
- Y tú, ¿Aceptas a ésta mujer como tu esposa, en las buenas y en las malas hasta que la muerte los separe? 
- Solo si me firma el acuerdo prenupcial - dijo el novio sacandose un papel muy arrugado del bolsillo de su traje. 
- ¡Está bien, está bien! - dijo la novia, enojada, agarrando el acuerdo y firmándolo, enfurruñada, después de haberse negado a firmarlo miles de veces mientras estaban comprometidos.

La boda continúo con normalidad, luego de esa anormalidad, y, durante la fiesta, todos los invitados, en desacuerdo con lo que había hecho el novio, comentaban la jugarreta sucia que le había jugado a la novia al haberle hecho firmar el acuerdo prenupcial en plena boda.

Dos meses más tarde, cuando los casi recién casados se divorciaron, todos, en acuerdo con lo que había hecho el novio, comentaban lo inteligente que había sido al haberle hecho firmar el acuerdo prenupcial a la novia en plena boda. 

Fin.  

domingo, marzo 01, 2015

819 - El efecto Werther

Sir Helder Amos | domingo, marzo 01, 2015 |
Después que terminó de leer Los Sufrimientos del Joven Werther, cerró el libro y lo colocó muy delicadamente sobre su escritorio con la mirada perdida.

Tras soltar un largo suspiro, se levantó de la silla, rodeó su escritorio y cerró la puerta de su estudio con llave. Luego, regresó a su lugar, abrió la segunda gaveta de su escritorio y sacó un fajo de papeles, una pluma y un potecito de tinta.

Después de que le hubo escrito una carta al hombre que amaba y quien no le correspondia, guardo todo de nuevo en la segunda gaveta, menos la carta, que plazó sobre el libro de Goethe; y sacando una pequeña llavesita de su abrigo, abrió, ésta vez, la primera gaveta de su escritorio, donde guardaba su revolver.

Y de la misma manera que lo hizo el joven Werther, él, también, acabó con su sufrimiento.

Fin.

viernes, febrero 27, 2015

818 - La maldición del vestido.

Sir Helder Amos | viernes, febrero 27, 2015 |
Cuando abrió el closet y vio que su vestido blanco y dorado, se había tornado azul y negro, pegó un grito, horrorizada, y cayó de bruces, muerta, sobre el frio piso.

Fin. 

viernes, febrero 20, 2015

817 - El vecino con ansiedad social.

Sir Helder Amos | viernes, febrero 20, 2015 |
- ¡Vamos, vamos, ciérrate, rápido! - le suplicó en un murmullo a la puerta del ascensor para que no le diera tiempo al vecino, que venía a cierta distancia detrás de él, montarse y subir con él. 

"¡Ay que odioso y mal educado!" pensó el vecino cuando escuchó, a lo lejos, la puerta del ascensor cerrándose. 

Fin. 

miércoles, febrero 18, 2015

816 - La rencorosa y el arrepentido.

Sir Helder Amos | miércoles, febrero 18, 2015 |
Todas las noches, a las dos de las mañana, el fantasma de su esposo lograba escaparse por un mínuto del segundo círculo del infierno para visitarla y pedirle perdón; pero ella, firme a su palabra, lo esperaba con la almohada en la mano, lista para lanzársela al espectro de su esposo cuando apareciera y gritarle: "¡NO! ¡NUNCA TE PERDONARÉ! ¡CANALLA!" 

Fin

sábado, febrero 14, 2015

814 - El regalo de San Valentín.

Sir Helder Amos | sábado, febrero 14, 2015 |
Cuando recibió su regalo, se emocionó mucho de escuchar los maullidos que salían de la caja; su novio le había regalado eso que quería: un gato.

Emocionada, sacó al animal de la caja, lo alzo en el aire y luego de abrazarlo y de besarlo, lo puso en el suelo y se dispuso a leer la nota que su novio le había enviado junto al animal que decía:

"Espero que disfrutes el regalo que te di, aunque sea el último, porque no quiero seguir esta relación contigo; te quiero mucho, pero ya no soporto más tus celos y tus escenitas, espero que aprendas a controlarte y a no ser tan acosadora y obsesiva, para que algún día puedas encontrar a alguien que te ame, porque de lo contrario, si no cambias, este pequeño minino que hoy te doy, será el primero de los muchos que tendrás cuando llegues a vieja sola."

Fin.

jueves, febrero 12, 2015

812 - Infidelidad y apariencias.

Sir Helder Amos | jueves, febrero 12, 2015 |
Cuando llegó a casa, después de haber tenido un encuentro con su amante, encontró a su esposo siéndole infiel con otra mujer.

- ¡¡¡¿Qué haces con esa mujer?!!! - le gritó, fingiendo ira y desesperación, mientras que su corazón brincaba de la emoción, porque finalmente tenía una excusa para separarse de él y ser feliz con el otro, que, según ella, si era el verdadero amor de su vida.

Fin.

miércoles, enero 28, 2015

806 - El motín.

Sir Helder Amos | miércoles, enero 28, 2015 |
Cuando el capitán se enteró de lo que estaba tramando su tripulación, bajó sigilosamente hacía su cabina, que se encontraba en la parte más baja del barco y, allí, tras cerrar su puerta con llave, empujó su escritorio a un lado, enrolló la alfombra y, sin dudarlo ni un momento, jaló el tapón escondido para que toda su tripulación traicionera se hundieran con él, antes de que pudieran llevar a cabo su macabro plan.

Fin.

jueves, enero 22, 2015

804 - El pecado original.

Sir Helder Amos | jueves, enero 22, 2015 |
Cuando Adan se negó a darle una probadita de su banana a Eva, ésta salió coriendo, enfurecida,y mordió la manzana prohibida.

Fin.

viernes, enero 16, 2015

801 - Hogar, dulce hogar.

Sir Helder Amos | viernes, enero 16, 2015 |
Después de un largo viaje en escoba, cuando la bruja regresó a su casita del bosque, hecha de jengibre, chocolate y caramelos, arrancó un pedacito del techo de chocolate y, llevándoselo a la boca, leyó en voz alta el pequeño tapiz, hecho de chicle, que estaba guindado en la puerta, de galleta, que decía: Hogar, dulce hogar.

Fin.

martes, enero 13, 2015

800 - El niño y el unicornio.

Sir Helder Amos | martes, enero 13, 2015 |

Había una vez un grupo de niños que siempre jugaban soccer junto al borde del bosque, hasta que, un día, uno de esos niños pateó la pelota tan fuerte que ésta se salió de la cancha y se metió en el bosque; el niño, antes de que sus amigos se enojaran o empezaran a quejarse, salió corriendo detrás de ella para buscarla y se adentró al bosque.

Tras seguir el rastro de la pelota por un par de minutos y de adentrarse más en el bosque, el niño se encontró con que el balón había rodado hasta un pequeño claro un poco más allá de los árboles.

Cuando el niño llegó al claro para recoger la pelota, quedó petrificado porque justo en el medio del claro había un pequeño unicornio tan blanco como la nieve acostado en la grama; quién se percató del niño porque este lo veía absorto con su belleza.

El niño, tras notar que el unicornio se había percatado de su presencia, intento dar un paso para acercársele, pero el bello animal mitológico se puso de pie de un salto al verlo moverse; entonces, el niño haciendo señas con las manos y mirando al animal y a la pelota intercaladamente le hizo entender al unicornio que sólo estaba allí para recoger el balón.

El unicornio, al entender las señas del pequeño, se acercó a la pelota e intento golpearla con sus cascos, muy torpemente, en dirección al niño para pasársela, sin embargo, al no obtener resultados intentó golpearla con su cabeza; pero tan pronto el afilado y brillante cuerno del unicornio tocó la bola, ésta se explotó haciendo un ruidoso ¡Boom! que asustó al animal e hizo que éste saliera corriendo rápidamente y se perdiera de vista entre los árboles del bosque.

El niño, después de salir de su asombro por todo lo que había presenciado, recogió la pelota espichada y regresó a donde estaban sus amigos esperándolo, quienes, cuando lo vieron regresar con el balón desinflado, le preguntaron, consternados:"¡¿Qué le pasó a la pelota?!", a lo que el niño solo respondió: "Un puercoespín, malvado, la explotó."

Fin.

sábado, enero 10, 2015

798 - Engordando la cochina.

Sir Helder Amos | sábado, enero 10, 2015 |
Después de pasar varias horas quejándose de su padre, el menor de los dos hermano dijo:

- ¿Y por qué no lo matamos y nos quedamos con la herencia?
- ¡¿Estás loco?! 
- Disculpa, no sé en que estaba pensando. 
- Tenemos que ser pacientes y soportar a papá mientras todavía pueda trabajar, para que coseche más y más riquezas y sea mejor nuestra herencia. 
- Cierto, cierto, hermano, tienes razón.  
- Claro, por eso soy el mayor, ahora bien, cuando papá llegué a la crisis de la tercera edad y empiece a gastarse su fortuna en viajes y lujos, ahí si nos deshacemos de él. 

Fin. 

viernes, enero 09, 2015

797 - La herencia

Sir Helder Amos | viernes, enero 09, 2015 |
- ¡¿Qué estás haciendo?!
- Le estoy echando nuez moscada al souffle de papá. 
- ¡¿Estás loca?! ¡Papá es alérgico a las nueces!
- Yo sé - respondió, con una sonrisa malévola dibujada en su rostro. 

Fin. 

martes, enero 06, 2015

796 - El vampiro desaliñado.

Sir Helder Amos | martes, enero 06, 2015 |
A pesar de que él sabía que sus amigos no sabían lo difícil que era arreglarse cuando uno no tiene reflejo en el espejo. Una noche de luna llena, el vampiro, que en vida era el hombre más hermoso y arreglado, mató a todos sus amigos y se embriagó con su sangre para olvidar todas las burlas que ellos le hacían por estar siempre desaliñado, desde que se había convertido en vampiro.

Fin.